PUENTE

La noche es húmeda. El viento pasa sutilmente por el rostro de Manuel que esta sentado bajo El puente villena con su perro. Todo lo sabrá hoy. El lo sabe. Solo dejo una carta en su velador. Que si bien era breve también era concisa. Una carta que describía lo que el sentía. Una carta donde se despedía.

Manuel ese momento no sabia si a estas alturas su esposa ya había leído la carta. Ella últimamente había sido esquiva con el. No hablaban en la comida. Dormían juntos pero no tenían intimidad y últimamente No contestaba las llamadas cuando el quería saber como estaban los chicos. Pero seguían viviendo juntos. Una especie de costumbre compartida entre sus propios silencios. Pero el había dejado esa carta y por el momento era suficiente.

Manuel sonríe levemente y levanta la cabeza para mirar el puente. La luz naranja del farol ilumina su rostro y el recuerda a Marianela. La ve literalmente caminando. Con sus piernas largas y su cabello negro y su sonrisa amplia. Sus manos largas como pianista. Manos que el había cogido hace 10 años. Manos que aun sentía en las suyas ahora que venia al puente.

Marianela fue su primer amor. Y quizá el único amor de Manuel. Eran muy diferentes. El estudiaba cine y ella arquitectura. Cuando el la conoció ella estaba apunto de casarse y aunque al final lo hizo nunca dejaron de verse ni hablarse. Era como si siempre hubieran sido novios. Novios que caminaron tantas tardes por ese puente.. Mientras él hablaba de cine y ella de que ese puente esta mal construido.

Manuel: cuantos años van Marianela. .
Suspira.
Manuel: Porque me dejaste aquí..
Se para y levanta la mirada.
Marianela estaba arriba, en lo alto del puente. Arriba mirando hacia abajo. mirándolo a él. De alguna u otra manera esa imagen recorría todo lo que el había imaginado en esos años. Todo paso de pronto por la cabeza de Manuel.

Ya hace 10 años que él no se había atrevido a enfrentar ese puente. Para no encontrarse con las preguntas. Esas que no tienen respuestas. Hay cosas que se saben y otras que es mejor no saber a veces. Pero el aun la amaba. La amaba arriba y abajo del puente. La amaba en la lluvia y en el sol de tantas tardes. En el pasar de los días. ¿Que había pasado por la cabeza de Marianela el día que decidió acabar consigo misma en ese puente?. Porque no dejo una carta breve. Un msj. Porque el nunca supo de esa decisión. Porque nunca se pudo despedir de ella.

Manuel se percata que esta llorando. Lo hace cuando siente el lamido de su perro. Se seca las lagrimas y sube el puente. Camina hacia el medio mirando abajo. La distancia entre el y el suelo es amplia. Larga. Quizá es la misma distancia que tiene su pregunta y Marianela ahora. El decide continuar en ese momento su perro se detiene. Lo mira le mueve la cola. Sus ojos están brillosos. Como respondiendo a todo lo que su dueño necesita. Respondiendo en un lenguaje lejano. Como la distancia entre el y el suelo.

En ese momento Manuel piensa que su esposa ya llego de trabajar. Que ya leyó su carta. Y se entretiene pensando cual seria su reacción automática. Dejarla tirada. Y salir a buscarlo. Volverla a leer. Y quedarse sentada. O quizá no hacer nada y seguir el régimen lacónico de su relación y no tomárselo en serio. Darse un baño ponerse la bata y ver la televisión. Algo sencillo. Manuel sonríe imaginando lo tonto que se siente que tu esposa se este dando un baño. Cuando estas apunto de suicidarte.

Manuel esta convencido que para entender a Marianela debe estar en el ultimo lugar donde ella estuvo en este mundo. Y si no se había atrevido a ir antes era porque aun no aceptaba su partida. Pero ahora el necesitaba una respuesta. Ya estaba en ese lugar para encontrarla. No había nadie a su alrededor. ¿Que podía pasar?. Que lo podía detener. Nada. No tenia nada q perder. Así que subió hasta en medio del puente. Estuvo un rato mirando al suelo. A ese suelo que lo recibiría en unos minutos. Su perro empezó a ladrar. El se detuvo, entro en cuenta de él. De que también percibía lo que sucedía.

Se agacho a abrazarlo. Se sintió mal por traerlo. Seguramente necesitaba estar al lado de alguien que sentía q lo amara. Alguien que no leería una carta, ni le diria adios, pero si leería sus emociones y en ese momento eso a Manuel le bastaba. Lo abrazo y le beso el hocico. El perro ladro y retrocedió unos pasos. En ese momento Manuel se dio cuenta de que no era por él que ladraba. Giro su cabeza y vio a Marianela. Que venia corriendo hacia el. Tras ella un hombre. Era su esposo. Ella lloraba estaba desolada. Se detuvieron cerca a Manuel. Empezaron a discutir. El estaba excluido. Como si no estuviera.

Marianela: déjame. Déjame en paz
Esposo: no. Por dios Marianela dime. Dime Hasta cuando. Dime hasta cuando vas a seguir con esto.
Marianela: siempre. Siempre.
Esposo: te levantas en la madrugada sales corriendo a este puente. Por favor basta.
Ella llora. Manuel mira la escena conmocionado. El esposo se acerca a ella lentamente la abraza. Ella rompe en llanto.
Esposo: el se fue. No fue tu culpa ni la mía. Simplemente se fue Marianela. Déjalo descansar
Marianela: fue mi culpa..
Esposo: no… no fue. Tu tenias que seguir tu vida. Tu querías formar una familia. No es culpa tuya que el se halla tirado.
Marianela: ¿Por qué? … porque Manuel…
Esposo: vámonos… vamos por favor.
Marianela: ayúdame.. ya no quiero volver aquí. Ayúdame a no volver.
Esposo: la terapia te hará bien. Es poco a poco.
Manuel vio como se iban caminando. Estaba atónito.

Se acerco al borde del puente y recordó todo. Ese día. La boda de Marianela. El bebió mucho. Solo fue a pensar. A pensar y despedirse de Marianela. ¿en que momento se había caído? El pánico se apodero de el. De pronto una luz ilumino la escena. Un auto se acercaba. Era su esposa que bajaba del auto en pijama. Paso por su lado sin mirarlo se acerco al perro y dijo…
Esposa: hasta cuando te vas a venir aquí Sasha. El ya no esta. Ya se fue entiéndelo.
Manuel vio como sacha movía la cola y se subía al carro. Manuel empezó a llorar. Sasha miro por la ventana y movió la cola. Manuel levanto la mano y le hizo adiós el perro siguió mirándolo mientras el carro avanzaba.

FIN

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Publicado por: Ricardo Israel Elias Caffo

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Comment (1) ¿Quieres dejar un comentario?

  1. El puente. Es una obra que mantiene la intriga, escrita sin muchas complicaciones, es una obra lineal; al final del drama deja al lector imaginando la muerte o el suicidio del protagonista que es Manuel. Me agradó. Existe una tragedía dentro del drama amoroso.
    Dice que fue publicada por
    Publicado por: Ricardo Israel Elias Caffo. Si es el autor felicitaciones.

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