Obras de Teatro Cómicas

COMIDA POR KILO

Autor: Aldo Bacchi ([email protected])

Vendedor: Señor de unos 50 años, de aspecto arisco. Casado. Comerciante.

Clienta: Señora contadora, empleada, de unos 30 años.

La escena se desarrolla en un comercio de venta de comida, en horas del mediodía. Hay una heladera vidriada con diversidad de comidas. Entra una clienta a comprar, cerrando el paraguas, y con mucho frío.

Clienta: ¡Ay, que tiempo de locos!, ¡y ahora encima garúa¡.

Vendedor:(Canta el tango). Garúa, solo y triste por la acera…

Clienta: (Leve sonrisa) Y encima es un día ¡tan fresco!.

Vendedor: Y como no va a ser fresco, si es de hoy. (Sugiriendo) ¡Buen día no!.

Clienta: Con lo que le acabo de contar, me dice buen día. (Reacciona) Ah, perdón, (amable) ¡buen día!.

Vendedor: ¿En que puedo servirle?.

Clienta: Quisiera medio kilo de (Mira las opciones. Duda)… esa…….ensalada completa.

Vendedor: Perdón, ¿usted leyó el cartel?.

Clienta: Si, si, ¿porque lo dice?.

Vendedor: Porque allí dice comida por kilo.

Clienta: Si, comprendo, voy a llevar medio kilo.

Vendedor: A ver si nos entendemos señora. Si dice por kilo, no es por medio kilo.

Clienta: Bueno, está bien, pero yo necesito medio kilo.

Vendedor: Pues si usted necesita medio kilo, debería ir a un lugar, cuyo cartel diga “comida por medio kilo”.

Clienta: Pero señor, lo común es que uno lleve lo que necesita, y yo necesito medio kilo.

Vendedor: Discúlpeme, Ud. es casada, soltera, separada, tal vez viuda?.

Clienta: No hace falta que me de tantas opciones, esto no es un múltiple choice. Pero ya que le interesa la respuesta, si, soy casada.

Vendedor: Bueno, entonces Señora, acá no es importante lo que Ud. necesita, sino lo que le puedo vender yo. Eso es lo mismo que ir a comprar un tornillo, a una perfumería.

Clienta: Con todo respeto Sr., es un poco absurdo el ejemplo que me acaba de mencionar.

Vendedor: Ahora encima que me pide lo que yo “no vendo”, ¡tengo que soportar que me trate de absurdo!.

Clienta: No, por favor, disculpe, es un decir. Lo que le quiero explicar, es que Ud. me vende medio kilo, y como el kilo está $ 100, me cobra 50, y listo el pollo.

Vendedor: Sra., primero que Ud. me pidió ensalada, no pollo, salvo que haya cambiado de parecer, y además quiere que le cobre la mitad de lo que vale.

Clienta: No, no, a ver si me entiende. Es una cuenta matemática, una división simplemente. Si el kilo cuesta 100 y yo llevo medio, sería 100 dividido 2, que da 50.

Vendedor: Sabe que me parece Sra., que la absurda es Ud., tratando de explicarle justo a un comerciante, una simple cuenta de dividir.

Clienta: No, por favor, yo… (la interrumpe).

Vendedor: Mire Sra., yo le voy a explicar como se sacan los costos de un comercio.

Clienta: (Educadamente) Es que yo no entré para que me explique los costos de un comercio, para eso soy contadora, yo entré simplemente para llevar medio kilo de comida.

Vendedor: Y dale con el medio kilo de comida. (Va y trae el cartel. Se lo muestra).

¿Qué dice acá Sra.?.

Clienta: (Lo mira. No responde).

Vendedor: No, no, ¿pero dígame que dice?.

Clienta: (Tímidamente) Comida por kilo.

Vendedor: Bueno Sra., si dice comida por kilo, es comida por kilo, no por medio kilo.

Clienta: Bueno, no se, ¡haga una excepción!.

Vendedor: Mire, le voy a contar someramente, como funciona un comercio.

Clienta: No hace falta, yo solo… (la interrumpe).

Vendedor: Si a este comercio entran 100 personas, y compran un kilo de comida cada una, al final del día habré vendido 100 kilos de comida, de lo contrario, si llevaran las 100 medio kilo, habré vendido exactamente la mitad, o sea 50.

Está claro. Se da cuenta que Ud. me quería enseñar, una simple cuenta de división, y yo, como comerciante, estoy mucho más preparado que eso. Además le digo una cosa, todos los envases son de un kilo, y si yo uso un envase de un kilo para poner medio, no me dan los costos, me fundo o dejo de pagar impuestos, luego vendrá la Afip, me intimará, y al no poder responde tendré que cerrar, por culpa de personas inescrupulosas como Ud.. Y como soy una persona responsable, y no deseo que eso ocurra, no me salgo de los cánones que exige el éxito comercial. ¿Ahora si me entendió?-

Clienta: Sabe que Sr., ya me estoy cansando de tantas inoportunas explicaciones. Estoy analizando seriamente, hacer la denuncia en defensa al consumidor.

Vendedor: ¡No, si yo parezco adivino!. ¡Ya cuando la vi entrar, me dí cuenta que andaba buscando problemas!. Primero, que la lluvia, después, que hacía mucho frío…

Clienta: (Pacientemente trata de calmarlo). No, por favor Sr., yo soy una simple empleada que salió a comprar algo para almorzar, en sus 45 minutos que le dan. (En voz baja) En realidad, entre nosotros, como yo ando “muy bien” con el dueño de la empresa, (le guiña el ojo) me tomo lo que necesito, y jamás me dice nada. (Pícara) ¡Favor con favor se paga!.

Vendedor: ¿Favor con favor?. ¿Y a que se dedican en esa empresa?.

Clienta: Es una empresa de… masajes…eh, …masajes… ¡y algo más!.

Vendedor: ¿Algo más?… No sabía que había una casa de masajes… y algo más por acá.

Clienta: Si, acá a la vuelta, en la avenida. Ocurre que es algo muy privado, ¡no tiene cartel!. (Saca una tarjeta y se la da. Sugestiva). ¡Cuando quiera venir, lo espero!. Será atendido, (posa) “muy cariñosamente”.

Vendedor: ¡Que bien me vendrían unos masajes!, (se toca el cuello) ¡con lo contracturado que estoy!. (Reacciona), ¿Pero Ud. no es contadora?.

Clienta: Y acaso no hay que contarlos a los tipos que entran. Bah, a los tipos !y a las tipas también!.

Vendedor: ¿A las tipas?.

Clienta: Y si, es una casa de masajes, …y algo más, por eso no se discrimina. Además, es interesante la variedad.

Vendedor: ¿Cómo es eso?. ¡Ud. me dijo que era casada!.

Si, casada pero no fanática. Además, a mi marido, le digo que trabajo en una fábrica de helados, en el sector control de calidad. Y si por ejemplo hacen crema americana, tomo un cucurucho, le pongo la crema, y (lo provoca haciendo gesto de estar pasando la lengua al helado. Gesto de satisfacción) ¡hmmm!.

Vendedor: Pero…¿y porque semejante mentira?.

Clienta: Porque a la noche, hay días que llego con la lengua ardiendo. Y yo le digo que es por el frío de los helados.

Vendedor: ¿Y el que le dice?.

Clienta: ¡Que suerte que podes tener un trabajo que te guste!. Además, yo pagaría por trabajar en un lugar, (sugestiva) probando esas cosas tan ricas todo el día.

Vendedor: ¿Y… como es el lugar?.

Clienta: Mire, tiene aire acondicionado, camilla confortable…o si prefiere cama. El cliente elige la luz, la música, el trago, la chica…en realidad elige todo, ¡nosotras estamos para servirle!. Es un lugar de categoría premium.

Vendedor: (Muy iInteresado) Me imagino. Y los aranceles, ¿cómo son?.

Clienta: En realidad no son aranceles, es una… propinita que recibimos.

Vendedor: ¿Propinita?, ¿y como es el tema de la propinita?.

Clienta: 2500 la hora.

Vendedor: (Asombrado) ¿2500?, ¡eso es mucho!, ¿no puede ser un poco menos?.

Clienta: !Ah!, ¡es baratísimo!, además las propinas no las fijo yo, pero es lo que se está pidiendo en el mercado. Además, tiene que tener en cuenta que es un (sensual) servicio completo, con manos ¡muy suaves… y bocas ansiosas!.

Vendedor: ¡Si, ya veo!. Y disculpe señorita…

Clienta: ¡Señora!.

Vendedor: (Sonriente) ¡Ah cierto!. Teniendo en cuenta lo elevado del valor, ¿no podríamos hacer una excepción y tomar…medio turno?, eh…¡o sea…media horita!.

Clienta: (Sacada) ¡No, si yo parezco adivina, ya cuando entré me di cuenta, que estaba frente a un tipo muy absurdo, por no decir otra cosa!.

¡Así que vos queres media horita de masajes, y a mi no me quisiste vender medio kilo de comida!.

Vendedor: ¡No, es que yo!…

Clienta: Sabes que, esta noche, cuando llegas a tu casa, que te haga masajes ahí tu señora!. (Va saliendo. Vuelve a entrar apurada, a buscar el paraguas. Cuando va saliendo se detiene, mira y grita). !!Ratón!!.

Vendedor: (Pone cara de asombrado, y se señala con el dedo índice).

FIN

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Acerca del autor

Aldo Bacchi

Nombre: Aldo Bacchi

Fecha de nacimiento: 19 de enero de 1947

Lugar de residencia: Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Teléfono de contacto: 01156352766 - 01120713003

Email: [email protected]

OBRAS ESCRITAS:

Y todo por un tornillo

Casting de Vedettes

Más que amigos, enemigos.

Si nos engañamos, que no se note

En la sala de espera

Psiquiatra por un dia

Mi marido se fue con una de 25-Versión larga. (Recomendada).

Poca plata y mucho susto

Desconfiada y algo más

Algunas de las descritas, fueron autorizadas y realizadas como muestras, en
teatros y escuelas de dramaturgia de México y Argentina. En el próximo
verano, Psiquiatra por un día, será representada en la ciudad de Mar del Plata, República Argentina, en cuyo lugar, en el verano pasado se estrenó Casting de Vedettes, de su autoría.
Asimismo, el autor dirigió en mayo y junio del corriente año, su obra Psiquiatra por un día, en el teatro Luisa Vehil de la ciudad de Buenos Aires.

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