La capilla enterrada

Publicado por: Greg

¿De qué trata?

Hace mucho tiempo los cimientos de la capilla se vinieron abajo, sepultando tanto al cura como a las monjas y los feligreses, se dice que también quedó sepultado un gran tesoro, muchos hombres y mujeres le entregaban limosnas a la iglesia dándoles monedas de oro, estas fueron almacenas en la iglesia pero hoy en día se desconoce en que parte.

Un día tres amigos deciden aventurarse para encontrar el tesoro, lo que no saben es que la capilla enterrada guarda muchos secretos.

Personajes

Víctor: Joven aventurero lleno de ansias por explorar el mundo.

Rubén: hombre muy avaricioso, siempre quiere sacarle provecho a las cosas.

Pancho: Un poco torpe quien disfruta destrozar cosas, es lo que mejor hace.

Madre Emilia: Monja encargada de las labores de reconstrucción de la capilla.

Acto I

Rubén manejaba mientras sus amigos hablaban de todo lo que podrían comprar si encontraban el gran tesoro de la capilla, tras leer e investigar por internet la capilla enterrada seria su primer paso para convertirse en cazadores de tesoros.

Por seguridad estacionaron a una distancia considerable de la capilla ya que el terreno podría llegar a ser muy inestable.

Rubén: — ¡Hemos llegado! — Contemplo el paisaje.

Víctor: — ¡No puedo esperar para encontrar el tesoro! —

Poncho: — Primero debemos montar las carpas y dar un recorrido, aunque me gustaría ver el lugar por un momento —

Los tres sacaron sus carpas, las armaron y se dispusieron a darle una primera vista al lugar, había varias salinas cerca pero no había nadie cuidándolas, para su sorpresa o susto se encontraron con una monja.

Madre Emilia: — Buenas tardes caballeros, ¿En qué puedo ayudarles? — Dijo con cara severa.

Rubén: — ¡Buenas tardes monja, madre! — No sabía cómo dirigirse a la Madre Emilia

Madre Emilia: — ¿Qué hacen tres jóvenes con ustedes en un lugar tan lejano? ¿Por casualidad no estarán buscando algún problema? —

Víctor: — Para nada, madrecita, venimos a ver el lugar histórico, ¿Es verdad que esta capilla se derrumbó hace algún tiempo? —

Madre Emilia: — Tiene toda la razón usted jovencito, eso fue hace muchísimo tiempo, esta era una hermosa capilla, pero al parecer el suelo no resistió la construcción y se vino abajo, acabando con la vida de los fieles, las monjas y el cura, de verdad toda una tragedia —

Poncho: — ¿Y que hace una madre en un lugar como este? — Fue descortés su forma de preguntar.

Madre Emilia: — Me parece atrevida tu pregunta jovencito pero te contestare, vengo en nombre de la iglesia para verificar por mí misma el estado de la capilla y ver si tiene el potencial para que los fieles puedan visitar este lugar histórico — Estaba muy orgullosa al hablar sobre sus planes — La capilla no será ni la sombra de lo que es cuando se comiencen las renovaciones.

Víctor: — Me lo imagino, será toda la sensación —

Madre Emilia: — Bueno debo retirarme, pronto vendrán por mí, les aconsejo no se queden paseando por el lugar, el suelo puede ceder y ser muy peligroso si quedan sepultados bajo tierra, además que no hay a quien pedir ayuda a kilómetros como quizás lo habrán notado en su viaje hasta acá, feliz tarde, yo me retiro — Al despedirse salió caminando hasta perderse de la vista de los chicos.

Víctor: — Que mujer tan rara, vamos a explorar —

Los tres recorrieron todo el lugar, pudieron observar varios lugares en ruinas y algunos túneles, quizás donde ocurrió el derrumbe, la verdad no encontraron algo que les dijera donde podría haber un tesoro, debido a que estaba oscureciendo decidieron regresar al otro día ya que así podrían buscar mejor y descender.

Acto II

A la mañana los tres se levantaron tarde, prepararon el desayuno, ya para cuando habían partido a la capilla eran las 12 del mediodía.

Víctor: — Esto será difícil, tendremos que descender —

Poncho camino un par de metro cuando el suelo debajo de él cayó. Rápidamente sus amigos se apresuraron a llamarlo, no se atrevieron a acercarse para evitar que el suelo se desplomara y quedaran todos atrapados.

Poncho: — ¡Estoy bien! Creo que caí sobre un colchón, creo que era la habitación del cura, saben que voy a verificar por acá, ustedes exploren el resto de la zona — Sus amigos decidieron separarse.

Poncho continuo solo explorando, lo que parecía ser el cuarto del que fuese cura en ese entonces, había pinturas muy feas para su gusto pero nada de oro, continuo hasta tumbar una puerta y llegar a un pasillo oscuro, él no era de creer en fantasma pero ver un esqueleto de verdad hizo que se le erizaran los pelos.

Continúo por un sendero oscuro, muy oscuro, pero pensó encontrar la salida al ver una luz, esta luz podría ser su salida, continuo caminando hasta ella, por un buen tiempo.

Rubén y Víctor se habían cansado de buscar alguna entrada segura para descender y a su vez buscar una forma se sacar a su amigo, pero se llevaron la sorpresa de que su amigo había desaparecido de la habitación donde lo habían dejado.

Rubén: — ¿A dónde habrá ido este imbécil? — Se rasco la cabeza.

Víctor: — No lo sé pero debemos de buscarlo, vamos a bajar, caeremos en el colchón que nos comentó —

Ambos saltaron pero no cayeron sobre un colchón, cayeron sobre su amigo Poncho quien yacía muerto y muy frio.

Víctor: — ¡Oh por dios! ¿Cómo pudo pasar esto? Pero el hablo con nosotros —

Rubén: — Coño, esto no puede ser, pero como puede estar muerto aquí y haber hablado con nosotros —

Víctor: — Rubén, ¿no creerás que podría haber sido su fantasma? —

Rubén: — Déjate de hablar estupideces, tenemos que salir de aquí, es mejor que nos separemos para encontrar una salida —

Ambos tomaron caminos diferentes, para encontrar una salida rápidamente, Rubén pudo llegar al centro de la capilla, no pudo perder la oportunidad, busco entre los cajones, el confesionario, y ahí estaba, era la caja de las limosnas intacta, al abrirla encontró las monedas de oro, por un momento pensó en llamar a su amigo, pero con Poncho muerto, solo tenía que salir de ahí sin Víctor y el tesoro seria suyo, tomo la caja y salió corriendo del lugar.

Acto III

Víctor estaba muy asustado y confundido, su amigo había muerto y ahora se encontraba atrapado sin poder salir de ese lugar, no tenía muy buena racha, camino un poco por los túneles hasta llegar al centro de la capilla, no había nadie, pero algo llamo su atención, desde el otro pasillo venia una mujer vestida de negro.

Madre Emilia: — ¿Qué haces tú por aquí hijo mío? —

Víctor: — Me alegra mucho verla madre, ha pasado algo muy terrible, mi amigo Poncho ha caído y murió, también Rubén y yo caímos y ahora no sabemos cómo salir —

Madre Emilia: — ¡Oh dios! Es una lástima, eran chicos tan jóvenes —

Víctor: — ¿Cómo puedo salir de aquí? —

Madre Emilia: — Eso mismo me he preguntado todos estos años —

Víctor: — ¿Qué quiere decir? —

Madre Emilia: — Tú y tus amigos ya estaban muertos, cuando me fui los tres cayeron al suelo tras colapsar el piso, lo más trágico es que no se han dado cuenta de sus muertes, aun después de ver sus cuerpos apilados una encima de otro, están atrapados, como yo, como muchos, bienvenido —

Víctor no podría creer lo que estaba escuchado, fue rápidamente al lugar donde habían caído y efectivamente, estaban los tres cuerpos apilados uno encima de otro, en una esquina vio a su amigo Rubén con una caja observando los cuerpos, el también se había dado cuenta de lo que ocurrió ahí.

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Publicado por: Greg

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