La promesa

Publicado por: Greg

¿De qué trata?

Dylan y sus amigos conocen a Belinda una chica que le encantan los deportes extremos aun así no lo parezca, a pesar de sus dudas él y sus amigos la acompañan en una gran aventura donde Belinda tiene un secreto que no revelara hasta no llegar a su destino.

Personajes

 

Dylan: Joven aficionado de los deportes extremos líder de su grupo.

Harry: Un tanto extraño para alguno y algo entrometido pero buena persona.

Bob: Lleva a ser el más cuerdo del grupo pero sigue a los demás.

Belinda: Una chicha serena con un secreto que no revelara tan fácilmente.

Acto Único

Dylan y su grupo de amigos subían la colina para practicar tirolesa, últimamente era su deporte extremo favorito que los trae muy seguido al parque, sus amigos Bob y Harry les encantaba realizar todo tipo de deporte de gran impacto; siempre acudían juntos para enfrentar todo tipo de desafíos.

Dylan: —Apresúrense chicos esa colina no se subirá sola— Dijo Dylan alentando a sus amigos.

Harry: —Ya vamos de nuevo, el señor apurador ¡pues! — Dijo Harry quejándose.

Bob: —Chicos miren una chica, son pocas las chicas que vienen a estos lugares y solas — Sugirió Bob.

Dylan: — Tendrá algún problema, preguntémosle a ver — Dylan y su grupo de amigos se acercaron a la chica.

Una rubia muy simpática la cual no tenía aspecto de ser una deportista extrema, tenía a sus espaldas una enorme mochila la cual lucia pesar mucho más que ella.

Harry: — ¡Hola! Mis amigos y yo pensábamos que quizás estabas perdida o tendrías algún problema— Sugirió Harry algo avergonzado.

Belinda: — ¡Hola chicos! No para nada muchas gracias por su preocupación, me llamo Belinda, es un placer para mí conocerlos y me da mucha alegría saber que existen aún caballeros como ustedes — Dijo la chica muy amablemente.

Bob: — ¿Y a donde te diriges? Sabías que puede ser peligroso estar solo en estos lugares, no porque seas una chicha sino por si te metes en algún problema quien podría ayudarte — Explico Bob

Belinda: — Si lo se chicos, ya he estado aquí antes, conozco bien el terreno y te aseguro que es más peligroso de lo que piensan, además de que hay muchos animales salvajes y las noches son extremadamente frías — Agrego Belinda.

Dylan: — ¿Sueles venir sola? — Pregunto Dylan

Belinda: — Siempre vengo con mi amiga, Samanta pero no pudo acompañarme, ella es más extrema que yo — Aclaro Belinda

Harry: — Este sendero que sigues se encuentran muchos terrenos peligrosos, es allá donde quieres ir, me da mucha curiosidad — Dijo Harry intrigado.

Belinda: — La verdad es que debo seguir mucho más allá, hasta el acantilado, su vista es hermosa cuando cae el sol — Dijo Belinda con su cara llena de alegría.

Bob: — Nunca he llegado ver el ocaso desde ese acantilado, pero debe ser mágico — Dijo Bob

Harry: — Pero el acantilado queda muy, pero muy lejos de aquí, te llevaría todo el día, y si es que llegar con todos los obstáculos que debes atravesar — Dijo Harry.

Belinda: —Lo se chicos, y agradezco su preocupación pero esto es algo que debo de hacer — Belinda se despidió del grupo y continuo su camino.

Los chicos la observaron mientras se perdía colina arriba, la chica se veía tan frágil, tan vulnerable que ellos no podrían dejarla irse así, muchos deportistas han sufrido lesiones graves en este parque, que quedaría para una chica como ella.

Dylan: — Belinda espera, te acompañaremos, no sabemos que es lo que vas hacer pero hemos decidido que sería una travesía divertida ir a ver el ocaso en el acantilado — Dijo Dylan muy entusiasta.

Belinda se encontraba feliz de tener tan buena compañía, el grupo partió rumbo al acantilado, como primer obstáculo tenían que subir la colina pero esto no acabo ahí, ellos tenían que ahora bajarla, algo que era mucho más peligroso pero que poco a poco lo lograron sin problemas.

Caminaron por un par de horas más hasta llegar al rio, la corriente era muy fuerte, resbalarse mientras atraviesan el rio sería totalmente mortal para ellos.

Bob: — No es muy buena idea Dylan — Dijo Bob convencido

Harry: — Pienso lo mismo hermano esto es una locura, ya la acompañamos por mucho tiempo, si ella quiere matarse que lo haga sola — Harry estaba verdaderamente cansado.

Sin mediar palabra alguna Belinda se arrojó al rio cargando su mochila, para el asombro de los chicos ella logro cruzar el rio a pesar de la fuerte corriente, todos quedaron con la boca abierta, nunca pensaron que esa chica podría llegar hasta ahí.

Dylan: — Vieron chicos no sean unos cobardes, mírenla ella solita puede llegar sin nosotros, ahora esto para mi es personal, si ella puede ¿porque nosotros no? Vamos anímense ya es hora —

Todos atravesaron el rio de manera airosa, continuaron el sendero dentro de un bosque hasta llegar al acantilado pero no del lago que preferirían estar, aunque la idea de escalarlo era genial, no era tan alto pero no dejaba de ser peligroso.

Bob: — Creo que nos hemos equivocado de camino — Dijo Bob algo confundido.

Belinda: — Para nada, por el contrario este es el camino correcto — Belinda saco de su mochila un par de garras de escalada y comenzó a subir.

Bob: — ¡Wow! Esta chica está que arde me encanta — Dijo Bob emocionado — De verdad pretende escalar sin protección alguna, sabes que me uno —

Todo era una completa locura, subir el acantilado pero nadie dudo ya que la determinación de la chica les motivaba.

Harry: — ¡Hemos llegado! — Exclamo Harry muy cansado.

Belinda: — Si, ya estamos aquí — Dijo Belinda con una enorme sonrisa.

Dylan: — Me gustaría saber qué era eso que tenías que hacer aquí Belinda — Pregunto Dylan con mucha curiosidad.

Belinda busco en su gran mochila, saco una gran copa de plata, era una urna, con lágrimas pero con una sonrisa en sus ojos Belinda tomo la urna, con su mano tomo un puñado de cenizas y dejo que estas se propagaran hacia el vacío, llevadas por el viento, recorriendo el parque, el lugar que tanto amo.

Harry: — ¿De quién son las cenizas? — Pregunto Harry pareciendo muy indiscreto.

Belinda: — Es mi amiga Samanta, murió hace un año de cáncer, tenía un linfoma, la verdad no me gustan los deportes extremos pero ella siempre me animaba a venir, desde que fue diagnosticada no volvió a este parque, un día antes de morir me pidió que por favor esparciera sus cenizas en este acantilado, para que sus restos descansaran aquí, donde siempre fue feliz —

Los chicos no dijeron palabra alguna, quedaron sorprendidos con tan semejante historia.

Belinda: — Ahora si me disculpan debo irme, no se preocupen en acompañarme sé cómo regresar por acá, tan solo necesito un momento a solas —

Belinda dejos a los chicos atrás, recuerdos regresaron a ella, los momentos que compartió con su mejor amiga en el mundo, se sintió feliz y tranquila por cumplir su última voluntad.

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Publicado por: Greg

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