Lili, la muñeca que sabia caminar.

Publicado por: Greg

¿De qué trata?

Lorena les regala a sus dos hijos los juguetes del momento, Lili y Ledy, para María y Juan, los chicos se encuentran muy contentos con sus nuevos juguetes pero la abuela de los niños piensa que es un error estar malgastando el dinero en cosas de ese tipo.

La abuela es herida en un extraño accidente y culpa a la muñeca Lili lo que hace que la internen en un manicomio, pero Lorena no queda muy convencida de que su suegra sea loca, cosas extrañas ha comenzado a pasar en su casa comenzando a sospechar que fuerzas sobrenaturales rondan su hogar.

Personajes

Lorena: Madre de María y Juan

Raúl: Padre de María y Juan

Margara: Madre de Raúl

María: Chica muy dulce, su madre le regalo a Lili, una muñeca que puede caminar.

Juan: Chico muy travieso, también recibió un muñeco llamado Ledy.

Pepa: Señora de la limpieza quien ha trabajado durante años con la familia

Jaimito: Vecinito amigo de Juan, es mucho más travieso.

Acto I

Lorena decidió compensar a sus hijos por salir muy bien en clases por eso les regalo a ambos un muñeco y una muñeca, la sensación del momento, hablan y caminaban, los chicos estaban muy contentos.

 

María: — ¡Gracias mami! —

 

Juan: — No me gustan las muñecas —

 

Lorena: — No es una muñeca, es un muñeco, todo el mundo tiene una ahorita —

 

Juan: — No hay mucha diferencia —

 

Raúl: — ¡No seas mal agradecido hijo! acepta el regalo que te ha dado tu mama con mucho amor —

 

Juan: — Gracias mami —

 

Margara: — Esos Juguetes son muy raros, la verdad no me gusta ese tipo de cosas, distraen a los niños lo que hace que descuiden sus deberes —

 

Raúl: — ¡Madre que no desapruebas tú! —

Margara: — No lo desapruebo, solo digo —

 

Acto II

Como todas las mañanas Pepa se dirigía a la cocina para prepararles el desayuno a los niños antes de ir al colegio y a sus patrones antes de que estos se fueran a trabajar.

Pepa: — ¡Válgame dios! ¿Qué es todo este desastre? —

Lorena: — ¿Qué sucede Pepa? — No pudo creer lo que veía — ¿Qué es todo este desastre?

Pepa: — No lo sé señora, ¿habrán sido los niños?  —

Aunque Lorena lo pensó no cabía en su cabeza que sus hijos se hayan tomado la tarea de colocar las sillas encima de la isla de la cocina ni sacar todas las ollas y colocarlas boca abajo en todo el piso de la cocina.

Lorena: — No lo sé Pepa, tendré que hablar con ellos —

Margara: — Eso pasa por malcriarles tanto, hablare seriamente con mi hijo, esos niños necesitan disciplina —

Lorena: — Por favor señora no quiero discutir con usted hoy —

Margara: — Pero yo que dije, ahora ¿no puedo dar mi opinión en esta casa? Si se esto nunca me vengo a vivir aquí —

Margara se fue a su cuarto y Lorena junto con Pepa recogieron todo el desastre, Lorena regañaría después a sus hijos que negaron absolutamente todo sobre el incidente.

Acto III

El estruendo despertó a toda la familia, alguien había caído por las escaleras.

Margara: — ¡Ayúdenme! — Intento levantarse  — ¡Auxilio! —

Pepa: — ¿Pero que le sucedió señora? — Fue la primera en llegar.

Margara: — ¡Fue esa niña!, fue esa niña y su maldita muñeca  —

Lorena: — ¡Oh dios mío! — Ayudo a Pepa a levantar a Margara  — ¿Qué fue lo que paso? —

Margara: —  ¡Pasa que tu maldita hija junto a su endemoniada muñeca me lanzaron de las escaleras!  —

Lorena: — ¡Un momento! Primero le exijo respeto, esa no es manera de hablar de mi hija, y segundo no creo que ella la haya tirado a propósito, seguro se tropezaron  —

Raúl: — ¡Dios mío Madre! Pero mírate como estas  —

Margara: — ¡Fue esa maldita niña tuya!, me quiere matar junto con su muñeca  —

Pepa: — Patrón, los niños están en la cama  — Había ido a buscar  los niños para ver que estuvieran bien.

Margara: — No miento, esa muñeca esta endemoniada, me quiere muerta porque la descubrí hablando con tu hija  —

Raúl: — ¡Por favor madre! No quiero hablar más del asunto, ven, te llevare al hospital  —

Se retiró con su madre para el hospital, ese día la casa estuvo muy silenciosa y hacia un día muy nublado.

Acto IV

Margara fue internada en el hospital por algunas lesiones, pero lo que la termino de escandalizar era el hecho de que tenía que ser valorada por psiquiatría, fue un duro golpe. En la casa las cosas estaban tranquilas, hasta ahora.

Pepa acostumbraba a ver telenovelas, era su hora de descanso, pero siempre disfrutaba de una buena programación acompañada por unos taquitos y algo de tomar, por eso fue hasta la cocina, mientras preparaba de comer se sintió observada.

Pepa: — ¿Quién anda ahí? Eres tu María  — Se asomó hasta la sala pero no vio nada, tan solo a la muñeca en el sofá.

Continuo preparando su bandeja de comida cuando el viento soplo fuerte abriendo las ventanas, fue rápidamente a cerrarlas, cuando giro su cabeza se encontró a Lili, la muñeca que vio en la sala ahora en la cocina.

Pepa: — Niños dejen de jugar  — Dijo con su vos temblorosa, la sangre termino helando su cuerpo, lentamente fue saliendo de la cocina para irse hasta su habitación a la cual llego corriendo.

Cerro su puerta, y tomo su rosario, comenzó a rezar el ave María, pero fue interrumpida por varios toques en su puerta.

Pepa: — ¿Quién anda ahí? — Volvieron a golpear  — ¿Es usted patronito? ¿Niños? ¿Señora Lorena? — comenzaron a abrir la cerradura desde fuera con una llave, Pepa comenzaba a llorar.

Se armó de valor y fue abrir la puerta pero solo descubrió que no había nadie.

Pepa: — Padre santo debe ser mi imaginación  — decidió que era hora de ir a dormir.

Ya en su cama beso su rosario y lo coloco sobre su mesita de noche, apago la luz y se acostó, cuando pensó que todo estaría bien fue jalada violentamente por debajo de la cama.

Acto V

Pepa llevada dos semanas desaparecida, Lorena no entendió el porqué de esta de irse así sin recoger sus cosas, llego a pensar que le habría robado pero no faltaba nada en la casa, todo fue un misterio, nunca pudieron contactar con la familia de ella ya que tampoco tenía hijos y su madre había fallecido hace años.

Por otro lado Margara fue internada en un manicomio, continuaba pensando que la muñeca se encontraba poseída.

Lorena: — ¡Jaimito y Juan! Vengan a comer  — Sin pepa ahora le tocaba  a Lorena hacer todas las labores del hogar.

Jaimito: — Se ve todo rico señora  —

Lorena: — Gracias, espero te guste  — Sirvió los dos platos  — Juan lleva tu muñeco al cuarto que se puede ensuciar  —

Juan: — no le gusta estar encerrado, le molesta  —

Lorena: — No lo limpiare si se ensucia  —

Juan: — ¿Mami porque no pones un plato para Ledy? —

Lorena: — Los muñecos no comen, vamos a comer tengo osas que hacer  — Cuando fue a llamar a María fue sorprendida por Lili, la muñeca venia caminando hasta la cocina, su mirada era aterradora.

“Tengo hambre” dijo la muñera dejando a Lorena sorprendida, hasta que llego María y tomo a su muñeca, al regresar la atención a los niños encontró un plato en el suelo roto.

Lorena: — ¡Chicos pero que les pasa! —

Juan: — No fuimos nosotros, fue Levi  —

Lorena: — ¡Me tienen harta!, Jaimito comes y te vas, tu Juan estas castigado  —

Jaimito se retiró ni bien había terminado de comer, mientras se alejaba no podía quitar la vista del muñeco de Juan.

Acto VI

Raúl tuvo que salir de la ciudad por razones de trabajo, dejando a Lorena al cuidado de los niños ella sola mientras buscaban a otra señora de servicio.

Lorena: — ¡María! recoge tu muñeca, cuantas veces debo decírtelo  — María no respondió, la casa estaba completamente silenciosa.

Lorena se dirigió al ático, lugar donde acostumbraban a jugar en algunas ocasiones los niños, lo que encontró la perturbo.

Un círculo de transmutación dibujado con tiza en el suelo y cientos de símbolos nunca antes visto en las paredes, velas negras y blancas iluminaban el ático.

Lorena: — ¿Pero qué significa esto? — Aun no salía de su asombro.

María: — Estamos jugando un nuevo juego que nos mostró Lili  —

Lorena: — Pero que hablas, que juego, Lili es una muñeca  — Algo ataco Lorena, tomándola del cabello haciéndola caer, solo pudo ver por unos instantes a la muñeca que tenía en sus manos una navaja con la cual la corto varias veces.

Lorena: — ¡Dios mío! — Pudo zafarse  — Vengan los dos nos vamos de aquí, vamos rápido  — Los objetos dentó del cuarto comenzaron a vibrar, parecía un terremoto, rápidamente salieron del ático y bajaron hacia la sala.

María: — ¡Mi muñeca! — Se soltó de su madre y fue corriendo hasta su cuarto.

Lorena: — ¡María ven acá! — Corrió detrás de su hija para encontrase con la muñeca erguida tomándole al mano a su hija guiándola hasta el cuarto  — Pero que sucede, María ven acá deja esa endemoniada muñeca  —

Lili: — ¡Cállate sucia perra! — Dijo con una voz tenebrosa y sombría, una fuerza arremetió contra Lorena disparándola contra la pared, haciéndola perder en conocimiento durante unos minutos.

Acto VII

Lorena despertó un poco aturdida y muy adolorida, reunió todas sus fuerzas y se dirigió hasta el cuarto de María, encontrando a la muñeca sujetando a su hija en medio de una pelea entre ambas.

Lorena: — ¡Deja a mi hija maldita muñeca!  — Tomo a la muñeca por los brazos la lanzo contra la pared, Lili intentaba decir algo pero no le fue permitido hablar, Lorena término aplastando su cabeza con una bola de bolos, la cabeza exploto y lleno todo de sangre.

María: — ¡Mami! Tengo mucho miedo  —

Lorena: — Ven vámonos de aquí  — Bajaron las escaleras juntas para encontrar a Juan esperando a que ambas bajara.

Juan: — ¿Termino todo? Escuche ruidos muy extraños allá arriba  —

Lorena: — Todo estará bien, ahora todo estará bien, me deshice de esa maldita muñeca, creo que de ahora en adelante les regalare solo ropa  —

Lorena se dispuso a asear a sus niños y recoger todo el desastre, esa misma tarde un sacerdote visito la casa y realizo varias oraciones.

Acto VIII

María le pidió a su hermano la dejara dormir con él esa noche, ya que se sentía más seguro al estar al lado de su hermano, Lorena junto con Raúl quien acababa de llegar buscando a Ledy por toda la casa pero el muñeco nunca apareció.

María: — Que bueno que todo terminara  —

Juan: — SI, la verdad es que me asusté mucho cuando las cosas se comenzaron a mover solas  —

María: — Pero no te da curiosidad de lo que hubiera pasado si se hubiera completado el ritual  —

Juan: — La verdad que no quiero saber, pero si me da algo de curiosidad, pero Ledy no está y Lili fue destrozada así que no hay nadie que nos explique el procedimiento  —

María: — Sabes, yo sé dónde está Ledy  —

Juan: — ¿En serio? Debemos decirle a Papa y Mama, ellos lo están buscando  —

María: — No nada de eso, lo tengo aquí en tu armario  — Se dirigió a sacar el muñeco del armario, lo coloco sobre sus pies y el muñeco comenzó a caminar solo.

Juan: — Ledy, pensé que no te volvería a ver —

Ledy: — Bueno niño, ahora estoy aquí, pienso que es hora de que cumplas tu parte del trato  —

Juan: — La verdad no quiero  —

María: — Vamos aprovecha, yo estaría feliz si pudiera hacer ese ritual, pero Lili ya no está aquí  —

Juan: —  Bueno pero que sea rápido, la verdad me da algo de miedo  —

Ledy se acercó a Juan y toco su pecho, pronuncio unas extrañas palabras que hicieron que Juan perdiera el conocimiento por un momento hasta que pudo despertar, un poco aturdido se vio a si mismo hablando con su hermana, intento levantarse y supo que ya no estaba en su propio cuerpo.

María: — Fue muy fácil  —

Juan: — Estos niños son estúpidos, pero lo que más me agrada es lo que sus propios padres le hicieron y lo que le harán a este  —

Juan ahora en el cuerpo de Ledy intento recuperar su cuerpo lanzándose contra María y Juan, pero Raúl entro a la habitación y encontró al muñeco intentado atacar a sus hijos, así que lo tomo por el brazo y lo lanzo al fuego, intento gritar, intento pedir auxilio, pero las llamas consumían su cuerpo de plástico.

 

 

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