Lo inesperado de un amor (3era parte)

Publicado por: Henryk Aguilar

Esta es la tercera parte de la historia escrita por Henryk Aguilar. Para leer la primera parte debes hacer CLIC AQUÍ.

Se abre el telón y el escenario ahora es en la habitación de Elizabeth

Fabiola: (en tono de susurro) Eli, Elizabeth, soy Fabiola.

Elizabeth: (con algo de cansancio responde) Fabiola, hola.

Fabiola: adivina a quien vi.

Elizabeth: (pensativa y con una chispa de alegría responde) ¿a Julio? ¿Lo viste? ¿Estaba en el parque?

Fabiola: ¡Sí!

Elizabeth: (intentando levantarse de la cama) Julio está en el parque, me está esperando, tengo que ir, nunca he llegado tarde, él sólo una vez, pero yo siempre llego primero, tengo que ir con él, ayúdame, tengo que ir.

Fabiola: (calmando y tratando de recostar a Fabiola) espera, cálmate, si quieres le digo que venga a verte.

Elizabeth: ¡No! En el parque es donde siempre nos veremos, lo prometimos. Allí quiero verlo, ¡ayúdame!

Fabiola: (con nervios y tristeza) No puedo, Elizabeth, no puedo. Tienes que descansar, estás mal y tienes que estar sin moverte.

Elizabeth: (intenta pararse y lo logra) Ayúdame, ves, estoy bien, puedo caminar, tu quédate aquí, y si vienen mis papás les dices que me estoy bañando.

Fabiola: (regañando a Elizabeth) ¡No! Elizabeth tú te quedas aquí, no te ayudaré.

Elizabeth: Pero no entiendes, (lágrimas caen, y con un nudo en la garganta dice) necesito verlo antes de que pase otra cosa, necesito estar con él en el lugar donde prometimos vernos, necesito despedirme de él, agradecerle y abrazarlo mucho pero mucho, y decirle cuánto le amo, y pasar con él las horas en el parque como las pasábamos cuando recién nos conocimos, ayúdame a cumplir eso.

Fabiola: (pensativa) Me arrepentiré de esto toda mi vida, te ayudaré, pero ve y no tardes, te esperare aquí.

(Elizabeth contenta abraza a Fabiola y se cierra el telón)

(se abre el telón y ahora estamos en el parque. Allí está Julio en el mismo lugar, e inesperadamente escucha que alguien le dice “¡Julio! ¡Julio! ¡Julio!, incrédulo voltea y ve a Elizabeth, muy débil, y quejándose del dolor que esta ves es más fuerte que los pasados)

Elizabeth: (con dolor y algo de alegría) ¡Julio! Amor, cariño, abrázame, llévame a la banca en donde siempre nos sentamos (se sientan y Elizabeth con dolor y llanto trata de hablarle a Julio)

Elizabeth: Julio, ¿recuerdas cuando te conocí?, aquí fue, mi celular, cuando te golpeaste conmigo, cuando platicamos, los helados, las risas, bromas, eso jamás lo olvidaré, nunca te olvidaré.

Julio: (abrazando a Elizabeth y llorando, mientras ve como Elizabeth va quedando sin fuerzas, no puede decir nada pues la tristeza lo embarga)

Elizabeth: (llorando y sonriendo) Julio, abrázame como aquella vez cuando me pediste que fuéramos novios, dame tu mano como cuando me saludaste por primera vez, te amo Julio, te amo y te amaré, por siempre.

Julio: (llorando y sonriendo) Elizabeth, mi vida, mi amor, mi cielo, no te vayas, si te vas llévame contigo, estaremos juntos, volveremos a estar juntos, y te encontraré y me tropezaré de nuevo y quiero encontrarte y vivir de nuevo contigo, no me abandones amor mío, eres lo más valioso para mi, no lo olvides.

Elizabeth: (con las últimas fuerzas y los últimos latidos) Julio, julio, julio, acércate, abrázame, dame un beso (Julio se acerca y besa a Elizabeth)

Elizabeth cerrando los ojos y haciendo el esfuerzo por abrirlos le dice a Julio

Elizabeth: Julio, te amo, no te olvidaré, te amo, Julio, Julio. (Elizabeth cierra los ojos y queda entre los brazos de Julio. Él siente como el corazón de Elizabeth se detiene y le dice)

Julio: (llorando) Te amo Elizabeth, no me olvides.

El telón baja lentamente, mientras la imagen de julio y Elizabeth queda en el parque.

Por último se abre el telón, y se muestra a Julio con Fabiola

Fabiola: (llorando) Le dije que no era buena idea dejarla ir, presentía algo, no sé por qué la dejé ir.

Julio: (llorando y desconsolado) ¿Sabes?, ya no amaré a nadie, Elizabeth era tan diferente, y su recuerdo está vivo en mi, ya mi corazón murió junto con ella, mi pensamiento se hizo de ella, mi vivir se hizo de ella, mi amor es de ella, seguiré visitando el parque pero se que ella no volverá a ir, en ese lugar la recordare más. Además ya nada puedo o tengo que hacer, sólo vivir y esperar el día en que me pueda encontrar con Elizabeth (sosteniendo el celular con el que la primera vez se encontraron se levanta y se va).

FIN

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Publicado por:Henryk Aguilar

-Es: Actor, Escritor, Compositor y Pianista. -Seguir en Twitter: Twitter.com/henryk_ag