QUÉ PADEZCO, DOCTOR

Publicado por: Un Fan del Blog

Obra enviada por MARGOT desde España (lectora del blog)

UNA SALA DE ESPERA CON VARIAS SILLAS, UNA MESITA EN EL CENTRO CON 3 REVISTAS Y EN UN LATERAL UNA MESA (LA DEL DOCTOR) Y UNA SILLA.

EN LA PARED UN CARTEL DE SILENCIO Y DETRÁS DE LA MESA DEL DOCTOR OTRO CARTEL CON LETRAS GRANDES Y PEQUEÑAS.

Entra un paciente, – MARTÍN- se sienta, se  levanta, coge una revista de la mesa, se sienta y empieza a hojearla.

Entra otro paciente (le llamaremos Pies)

PIES-: Muy buenas

MARTÍN: Muy buenas

PIES.- ¿es usted el primero?

MARTÍN: Creo que sí.

Se sienta, se mira las uñas, se rasca la cabeza, piensa mirando al techo, se cepilla el pantalón, cruza las piernas, mira al techo, cruza las piernas del otro lado, se levanta, coge una revista, se sienta y empieza a ojearla.

PIES: Pues sí.

MARTÍN: sí.

PIES: ejem.

MARTÍN: ejem, ejem.

Entra otro paciente  (con unos andares muy extraños)

ANDARES EX.- Muy buenas.

MARTÍN: buenas.

PIES: Buenas.

ANDARES EX: ¿Están ustedes esperando al Doctor?

MARTÍN: Pues sí.

PIES: Sí.

ANDARES EX: ¿lleva retraso?

MARTÍN: Pues no.

PIES: Pues sí.

ANDARES EX: Pues vaya.

MARTÍN: Sí.

PIES: Sí.

El paciente que ha entrado con andares extraños, da unas vueltas por la sala, coge la última revista y se sienta con mucho cuidado.

Los dos primeros pacientes (cada uno con su revista abierta) se miran entre sí y PIES, mira de reojo a  ANDARES EX y se dirije  a MARTÍN en voz baja

PIES: yo creo que eso es de la guerra.

MARTÍN: no, que va!, eso es de nacimiento.

PIES: de nacimiento?, no, hombre no, es una herida de bala en la pierna. Seguro.

MARTÍN: no, no… se equivoca usted, eso es una especie de parálisis de nacimiento.

PIES: se apuesta usted algo?

MARTÍN: lo que quiera.

PIES: Se lo voy a preguntar y saldremos de dudas. (dirigiéndose a ANDARES EX)Perdone, caballero, estamos comentando este Señor y yo, acerca de su manera de andar y no nos ponemos de acuerdo. “Verdá usté” que le hirieron en la guerra como yo creo, y no padece una lesión de nacimiento como cree este Señor?

ANDARES EX: pues nos hemos equivocao los tres, porque yo creía que me iba a tirar un “peo” cuando iba a entrar aquí,  y me he cagao.

PIES: Ah, vaya.

PIES Y MARTIN, continúan ojeando las revistas y separan las sillas ligeramente.

Entra una enfermera hacia la mesa del doctor.

ENFERMERA: Buenos días

ANDARES EX: buenos días

MARTÍN: Buenos días

PIES: Buenos días.

ENFERMERA: ¿Esperan todos al Doctor Buendía?

ANDARES EX: buenos días

MARTÍN: Buen día, sí, buenos días

PIES: si, buenos días, al Doctor Buendía.

La enfermera se va y los tres pacientes dejan sus respectivas revistas en la mesa y se sientan de nuevo. Se van levantando de uno en uno y se intercambian las revistas (con algo de lío), se sientan y alternativamente van mirando al techo, se rascan, se cepillan el pantalón, se miran los zapatos y tosen.

Entra en la sala un cuarto paciente – SARA-

SARA: Buenos días, para el doctor Buendía?

MARTÍN: Buenos días

ANDARES EX: Sí, buen día

PIES: buenos días, si, Buendía.

Se sienta, mira al techo, saca un espejito del bolso, se retoca la nariz, cruza las piernas, tose y se levanta para coger una revista (ya no queda ninguna), se da la vuelta, tose y se vuelve a sentar.

SARA: Hace hoy buen día.

MARTÍN: SÍ, buen día.

ANDARES EX: Sí, Doctor Buendía.

PIES: si, sí, buenos días, el Doctor Buendía, buenos días.

SARA: SÍ. (tose)

Van tosiendo todos,  de uno en uno.

SARA: Parece que no va a llover.

MARTIN: No

PIES: no, hoy hace buen día

SARA: Vaya, vaya…

Todos guardan silencio mirando al techo.

SARA: ¿Han venido ustedes más veces?

MARTÍN: Sí

PIES: SÍ

ANDARES EX: Sí, alguna que otra vez.

SARA: ¿y es bueno, Buendía?

MARTÍN: bueno

ANDARES EX: Buendía

PIES: Bueno, Buendía, buenos días.

Los tres dicen a un tiempo: buenos días.

Nuevo silencio.

Entra el Doctor

DOCTOR: Buenos días

TODOS: Buenos días

El doctor va hacia su mesa y se sienta en la silla. La enfermera le da unos papeles y le enseña unos calzoncillos, cogiéndolos con la punta de los dedos.

ENFERMERA: Doctor, la señora de Rodríguez ha traído estos calzoncillos de su marido. Que dice que está muy ocupado y que  no puede venir para hacerse los análisis  que le mandó de heces, semen y orina.

Doctor: Bien, bien. Déjelos por ahí.

la enfermera los tira al suelo y sale consultando una lista

ENFERMERA: ¿el Señor Martínez?

Mira a los cuatro y ellos niegan con la cabeza y la enfermera vuelve a entrar a la consulta.

MARTÍN deja su revista en la mesa y SARA la coge rápidamente.

Martín se sienta y sale de nuevo la  enfermera.

ENFERMERA: que pase el primero

Martín se levanta

ENFERMERA: Su nombre?

MARTÍN: Martín

ENFERMERA: apellido?

MARTÍN: Martín

ENFERMERA: no, no, apellido

MARTÍN: Martin

ENFERMERA: y nombre?

MARTÍN: Martín.

ENFERMERA:, No, no, su nombre

MARTÍN: Martín.

La enfermera se queda un rato mirándolo pensativa y luego consulta sus papeles

ENFERMERA: Ah….Martín Martín…ah, sí, sí, pase por favor.

DOCTOR: buenos días Señor Martin, usted me dirá

MARTÍN: (Sentándose en la silla frente al doctor) pues 1,50, más o menos.

DOCTOR: No, digo que usted me dirá lo que le ocurre.

MARTÍN: pues no lo sé doctor, exactamente no sé lo que me pasa. Sé que algo me pasa, pero no sé lo que me pasa

DOCTOR: algún síntoma?

MARTIN: Sí, mire usted doctor Buendía, me he dado cuenta de que cuanto más como, menos hambre tengo

DOCTOR: Ya.

MARTÍN: y cuando me hecho más de 2 horas de siesta, luego no consigo dormirme por la noche.

DOCTOR: ya. Ya, algún otro síntoma?

MARTÍN: no, creo que no. No sé lo que me pasa, ya le digo, sé que algo me pasa pero no sé lo que me pasa.

DOCTOR: Bien, bien…pues va a tomarse usted estas pastillas (le da una caja), una por la mañana y otra por la noche. Estas son unas pastillas que le van a ir muy bien, porque usted no sabe lo que le pasa y yo no sé para qué sirven.

MARTIN: me deja usted más tranquilo, doctor.

Doctor: también puede usted dejar el alcohol, las fiestas, las mujeres, los viajes y el tabaco

Martín: ¿y con eso prolongaré mi vida más años?

Doctor: no, usted va a vivir lo mismo, pero ¡se le va a hacer muuuuucho más largo…!

Martín: (se levanta y extiende la mano al doctor), muchísimas gracias doctor.

DOCTOR: de nada, de nada, para eso estamos.

MARTÍN sale de la consulta y la enferera va tras él.

ENFERMERA: que pase el siguiente.

Se levanta PIES y sigue a la enfermera.

PIES: ¿da su permiso?

DOCTOR: adelante, adelante, siéntese.

PIES: (sentándose) gracias.

DOCTOR: y bien ¿qué me cuenta?

PIES: pues mire doctor, estoy muy preocupado porque a mi me han olido siempre los pies muy, pero que muy mal, y llevo una temporada que no me huelen a nada, absolutamente a nada. Y eso es pero que muy raro. Raro, raro, raro…

DOCTOR: a ver, descálcese buen hombre.

El hombre se quita un zapato y el calcetín y cuando va a quitarse el otro zapato, el médico le detiene.

DOCTOR: bien, bien…ya me hago una idea…cálcese de nuevo, por favor. Habrá que operar urgentemente.

PIES: de los dos pies?

DOCTOR: no, de los pies nada… De la nariz. La enfermera le tomará sus datos y ya le citaremos.

PIES: gracias Doctor, estaba muy preocupado.

DOCTOR: señorita, cuando le tome los datos, haga el favor de abrir todas las ventanas.

ENFERMERA: (tapándose la nariz), sí doctor, enseguida doctor.

Entra a la consulta un nuevo paciente –MARTÍNEZ-

MARTÍNEZ: Buenos días, soy Martínez, ¿ha empezado ya la consulta?

ANDARES EX:  hace un rato.

SARA: la enfermera preguntó antes por usted.

MARTÍNEZ: es que había un atasco…horrible! Y no he podido venir antes.

ANDARES EX y SARA: ya, ya, ya…

Sale la enfermera y al ver al nuevo le pregunta:

ENFERMERA: ¿Es usted el Sr. Martínez?

MARTÍNEZ: Si, sí, soy yo. Es que había un atasco…horrible! Y no he podido venir antes.

ANDARES EX y SARA: ya, ya, ya…

ENFERMERA: Pase por favor.

DOCTOR: siéntese Sr. Martínez, por favor.

MARTÍNE: gracias. No he podido venir antes

(se oyen las voces de ANDARES EX y SARA): Es que había un atasco…HORRIBLE!!!

DOCTOR: ya, ya, ya…y bien, ¿cómo le fue la dieta que le mandé?

MARTÍNEZ: La dieta bien doctor Buendía, pero lo que llevo fatal es lo del tabaco, lo llevo muy, muy mal.

DOCTOR: pero si le dije que fumase un cigarrillo al día.

MARTÍNEZ: ya, ya, si eso es lo que hago doctor, pero es que yo antes no fumaba…y me da un asco!!!

DOCTOR: ejem, ejem…bueno, bueno, pues vamos a seguir con la dieta y eliminaremos lo del tabaco.

MARTÍNEZ: gracias a Dios!

DOCTOR: y por lo demás, ¿todo bien?

MARTÍNEZ: Bueno, a veces me duele aquí

DOCTOR: ¿aquí?

MARTÍNEZ: sí, sí, aquí.

DOCTOR: (señalando un lateral de la mesa) no se preocupe. Siéntese usted allí. (Martínez desplaza la silla).

MARTÍNEZ: ahora me encuentro mucho mejor. Una pregunta doctor, ya que estoy aquí, me podría decir cómo está mi mujer de lo suyo…estuvo aquí el mes pasado, se llama Macarena, Macarena López.

DOCTOR: (dirigiéndose  a la enfermera): señorita Puri, páseme la ficha por favor.

La enfermera consulta unos papeles y se los pasa al doctor.

ENFERMERA: Macarena

Doctor: ¡Ay Macarena!

Los tres: ¡Ay Macarena…ah ah…!

DOCTOR:  (consultando la ficha) Sr. Martínez,  su mujer está en las últimas.

Martínez: ¿de su enfermedad?

Doctor: no, de las listas de espera.

Martínez: ah…y dígame doctor, ¿cómo puedo hacer para que no se quede embarazada cuando me vaya de viaje?

Doctor: pues llevarla con usted.

Martínez: pues muchísimas gracias, doctor (se levanta y le da la mano)

DOCTOR: de nada hombre, que pase usted un buen día.

MARTÍNEZ: (volviéndose hacia el doctor) Entonces, ¿nada de tabaco, verdad?

DOCTOR: nada, nada. Ni uno sólo.

MARTÍNEZ: gracias a Dios!  (sale).

Entra a la sala un nuevo paciente –JUAN MIERDA- y se sienta al lado de ANDARES EX.

JUAN MIERDA: buenos días.

ANDARES EX y SARA: Buenos días.

(JUAN MIERDA mira a ANDARES EX, hace unas muecas con la nariz, tose y se levanta discretamente para sentarse en una silla más alejada)

La enfermera le comenta al doctor:

ENFERMERA: doctor ha llamado el portero y dice que la paciente a la que le dio el alta, que se ha muerto y está en las escaleras, que qué hace?

Doctor: ¿en las escaleras de entrada?

ENFERMERA: SÍ

DOCTOR: ¿y hacia qué lado ha caído, hacia dentro o hacia fuera?

Enfermera: hacia fuera

Doctor: pues dígale al portero que le dé la vuelta para que parezca que entraba.

La enfermera sale y dirigiéndose a la mujer le pregunta

ENFERMERA: ¿me dice su nombre, por favor?

SARA: Jara

ANDARES EX: JARA, ¡qué bonito nombre!

SARA: ¿a que JÍ. JARA, como mi madre. Y mi padre JAMUEL, y mi hermano JANTIAGO como el director de cine ese JANTIAGO JEGURA.

ANDARES EX: ya, ya, ya…

ENFERMERA:¿Quién es el siguiente?

JUAN MIERDA: soy yo! (levantándose)

ENFERMERA: Su nombre?

JUAN MIERDA: Mierda, Juan Mierda.

ENFERMERA: (consultando sus papeles), ah…sí…Juan Mierda..

JUAN MIERDA: pero me lo voy a cambiar, sabe?

ENFERMERA: es natural, claro, claro. Y…¿cómo se quiere llamar?

JUAN MIERDA: pues Paco, como mi padre.

ENFERMERA: Ah…ya, ya.

DOCTOR: pase Señor Mierda, siéntese. Dígame, ¿qué le ocurre?

JUAN MIERDA: pues mire usted doctor, es que cada vez tengo más pelo por todo el cuerpo: las piernas, los brazos, el pecho…una exageración.

DOCTOR: vamos a ver. Quítese la camisa.

Juan mierda se quita la camisa y aparece lleno de pelos, largos y abundantes.

DOCTOR: ya veo, ya veo…sí que tiene usted mucho pelo. Sí, ya lo creo.

JUAN MIERDA: (con preocupación) ¿qué padezco doctor, dígalo sin miedo, ¿qué padezco?

DOCTOR: Pues, sinceramente, padece usted un osito.

JUAN MIERDA: y es grave?

DOCTOR: no, es pelo.

JUAN MIERDA: (abrochándose la camisa) y…¿Qué me receta?

DOCTOR: (Extendiendo una receta) de momento la EPI LADY, 2 veces al día.

JUAN MIERDA: gracias doctor (levantándose) me ha sido usted de gran ayuda.

DOCTOR: de nada, Sr. Mierda, de nada, que tenga un buen día.

Juan Mierda sale de la consulta y a la vez entran a la sala de espera dos hombres y una mujer y se quedan de pie cuchicheando entre ellos.

Sale una segunda enfermera y pregunta:

SEGUNDA ENFERMERA: familiades de Damón Dodíguez?

LOS TRES: (en tensión) si, somos nosotros.

ENFERMERA: el paciente ha mueto.

UNO DE LOS TRES: ¡no me JODA!

SEGUNDA ENFERMERA: no mejoda, no. Ni mejodadá…HA MUETO.

Los tres salen abrazados.

Entra un nuevo paciente LE LLAMAREMOS UNO-

UNO: Buenos días.

ANDARES EX y SARA: Buenos días.

UNO se sienta y empieza con el mismo ritual de los anteriores: se mira los zapatos, se cepilla el pantalón, mira al techo, cruza y descruza las piernas y tose. Luego mira hacia ANDARES EX y le dice:

UNO: Fíjese lo que me pasó la semana pasada: salí al balcón a echar un pitillo y abajo en la calle oí una discusión. Me pareció que eran voces conocidas y como no distinguía bien de quién se trataba me asome tanto que me caí desde el balcón. Y vivo en un 5º.

ANDARES EX: un 5º?…le dolería muchísimo!!!

UNO: no, no mucho, sólo me dolió cuando me daba la risa. (riéndose) qué caída más tonta!!!

ANDARES EX: (con ironía) ah, claro, que divertido debió ser…

UNO: (riéndose) uy, si, si , si…

SARA: pues yo me quedé encerrada una vez 3 días en el baño, dentro de la bañera llena de agua y no podía salir…incluso me quedé dormida.

UNO: 3 días en la bañera llena de agua… y no se ahogó?

SARA: Sí, ya lo creo que me ahogué, muchas veces…pero lloraba un poco, y me desahogaba.

UNO: ah, qué bien.

SARA: Sí, qué bien.

Entra la enfermera

ENFERMERA: El siguiente por favor.

ANDARES EX: soy yo (sigue a la enfermera con su peculiar forma de andar)

DOCTOR: Siéntese y dígame lo que le pasa.

ANDARES EX: pues mire doctor, que me voy por la patilla cada dos por tres, vamos que me cago para decirlo más claramente, me arrea el apretón y a veces no me da tiempo a llegar al baño.

DOCTOR: le voy a mandar una dieta astringente y poco a poco va a empezar a tomar algo de pescado blanco y arroz.

ANDARES EX: Pero, ¿qué es lo que tengo?

Doctor: tiene usted la enfermedad de TUNER.

ANDARES EX: ¿ y eso es grave?

DOCTOR: no, no, no. No se preocupe Señor TUNER…vuelva usted dentro de una semana.

ANDARES EX: muchas gracias doctor.

DOCTOR: de nada, señor TUNER.

Sale de la consulta y entra una anciana.

ANCIANA: Buenos días.

UNO: buenos días

SARA: buenos días

Entra la enfermera

ENFERMERA: que pase el siguiente.

ANCIANA: ¿les importa que pase yo?

Uno y Sara se miran, miran a la anciana y afirman con la cabeza

UNO: sí, pase usted buena mujer.

ANCIANA: (siguiendo a la enfermera) muchas gracias son ustedes muy amables.

DOCTOR: buenos días Dª Apolonia, ¿cómo estamos?

APOLONIA: vengo a que me saque los dientes

DOCTOR: pero Apolonia, si usted no tiene dientes!

APOLONIA: sí, sí, que me los he tragao esta mañana

DOCTOR: vaya por Dios!, bueno eso tiene arreglo, lo que la veo es un poco más gorda.

APOLONIA: Ya lo creo, como una tapia, estoy como una tapia. Con cada hijo que he tenido me he quedado un poco más sorda.

DOCTOR: ¿cuántos hijos tiene Apolonia?

APOLONIA: 11

DOCTOR: ¡me cago en diez!

APOLONIA: pues pa uno que le queda, cáguese usté en los 11. Me quitan la vida…y los nietos también, la que más me preocupa ahora es la Bonifacia, que tié sólo 18 años y la veo desmejorá, con toses y mala cara.

DOCTOR: pero ¿exputa y excrementa?

APOLONIA: es puta, sí. Pero no escarmienta, no escarmienta.

DOCTOR: bueno Apolonia, ya que está usted aquí, vamos a ver cómo anda de la vista. ¿qué letra es esta? (señalando el cartel que tiene detrás).

APOLONIA: la A

DOCTOR: mírela mejor

APOLONIA: La A

DOCTOR: venga, venga…¡Fíjese bien! Apolonia, que no tenemos todo el día…

APOLONIA: la A

(el doctor se levanta y se acerca al cartel)

DOCTOR: ¡coño!, es verdad,… es la A

(se vuelve a sentar)

APOLONIA: estoy perdiendo la memoria doctor, sobre todo la memoria reciente.

DOCTOR: ¿cuánto tiempo hace de eso?

APOLONIA: ¿cuánto tiempo hace de qué? (un momento de silencio mirándose los dos). De lo que sí me acuerdo muchas veces doctor,   es de la noche loca que tuve de sexo. ¡Que NOCHE LOCA !

DOCTOR: pero Apolonia… de eso hará  ya mucho tiempo…

APOLONIA: sí, ya hace tiempo…pero me gusta mucho recordarlo.

DOCTOR: ejem… bueno Apolonia, pase usted esta tarde por la consulta y veremos de qué manera le sacamos esos dientes.

APOLONIA: gracias doctor, hasta la tarde.

DOCTOR: hasta la tarde. (dirigiéndose a la enfermera) que pase el siguiente.

La enfermera pasa a la sala y le pregunta a la mujer

ENFERMERA: es usted Sara, ¿verdad?

SARA: jí

ENFERMERA: pase

DOCTOR: buenos días Sara.

SARA: buenos díaj, doctor. Vengo a que me aumente laj tetaj (cogiéndose el busto y elevándolo).

DOCTOR: aumento de tetas?…y su marido la… apoya?

SARA: (unos momentos pensativa), no…mi marido no…, de momento jólo yo laj tetaj.

DOCTOR: bien, habrá que hacer un estudio. ¿alguna cosa más?

SARA: últimamente, me tiemblan mucho laj manoj.

DOCTOR: no será que bebe mucho alcohol?

SARA: ¡que va!, ji lo derramo caji todo!… Creo que lo que me paja es que tengo diarrea mental.

DOCTOR: diarrea mental, ¿qué es eso?

SARA: Puej que cada cosa que pienso, la pongo en práctica y…! LA CAGO!

DOCTOR: bueno, en principio vamos a ver lo del aumento de pecho y luego veremos lo de la diarrea mental. De momento deje de poner en práctica alguna de sus ideas.

Por otra parte, creo que vamos a tener que operarla de apendicitis.

SARA: operarme?…quiero una jegunda opinión.

DOCTOR: pues, ahí va: yo opino que está usted muy buena.

SARA: una pregunta doctor, ¿despuéj de la operación podré tocar el violín?

DOCTOR: ¡Perfectamente!

SARA: Ah, que bien!, porque antej no jabía. (se levanta) muchaj graciaj doctor.

DOCTOR: de nada Sara, hasta la semana que viene.

Sara sale de la consulta y entran dos personas que se quedan de pie. Pasado un rato entra la segunda enfermera.

SEGUNDA ENFERMERA: ¿familiades de la niña que se dragó un billete de  500 euros?

LAS DOS PERSONAS: somos nosotros ¿cómo sigue la niña?

SEGUNDA ENFERMERA:  sin cambio.

Se oyen murmullos: natural, cambio de 500 euros no tiene casi nadie. Muy difícil el cambio, muy difícil. Si fueran 10 o incluso 20….

UNA DE LAS DOS PERSONAS: Y, ¿cómo ha ido el parto de mi cuñada?

SEGUNDA ENFERMERA: el padto ha ido bien pedo al niño hemos tenido que ponedle OXÍGENO

OTRA DE LAS DOS PERSONAS: ¿OXÍGENO?, pero si querían ponerle ERNESTO, como su padre!!!

La segunda enfermera levanta los brazos y salen las dos personas comentando: “OXÍGENO”!!! qué nombre es ese?. Mucho más bonito Ernesto…¡dónde va a parar!

La enfermera se dirige al paciente que queda en la sala

ENFERMERA: Pase, por favor.

UNO: (levantándose y siguiendo a la enfermera) gracias.

DOCTOR: Buenos días (señalando la silla), siéntese, por favor.

UNO: gracias (se sienta)

DOCTOR: Usted me dirá.

UNO: Pues mire doctor, yo venía a hacerle una consulta sobre mi hija. La semana pasada estuvo aquí con mi mujer y usted le dijo a mi mujer que la niña tenía “UN CEPILLO EN LOS OVARIOS” y yo quería preguntarle qué es eso exactamente y si es grave.

DOCTOR: A sí, ya recuerdo…pero su mujer no me entendió bien. Lo que yo le dije, no es que su hija tuviera “UN CEPILLO EN LOS OVARIOS”, si no que se la habían “CEPILLADO UNO, O VARIOS”.

UNO: AH…ya, ya…y, hablando del tema doctor: últimamente tengo algunas molestias en los gitanales.

DOCTOR: Gitanales?…querrá usted decir GENITALES.

UNO: ah…sí genitales…yo es que como me los veo tan morenos y con el pelo tan negro y rizado…(tose varias veces)

DOCTOR: veo que cada vez tose usted mejor.

UNO: Sí, ¿verdad?…es que me he pasado toda la noche practicando.

DOCTOR: ¿fuma ustes?

UNO: sí, pero sólo entre polvo y polvo…ya me entiende.

DOCTOR: ¿cómo cuantos?

UNO: pues unos diez o doce…cartones, más o menos.

DOCTOR: y ¿cómo va del régimen severísimo que le puse el mes pasado?

UNO: bien, bien.

DOCTOR: Vamos a ver, ¿qué comió usted ayer?

UNO: pues de primero me bebí un dedal de consomé, de segundo comí una hoja de lechuga –no muy grande- y de postre una uva.

DOCTOR: bien, muy bien. Así me gusta!

UNO: Una pregunta doctor: ¿me puedo comprar de vez en cuando, algún sello.

DOCTOR: Un sello…¿para qué?

UNO: es que después de comer, me gusta leer un rato.

DOCTOR: sí, sí…me alegra que se tome usted tan bien las cosas…pase lo que pase, usted siempre está alegre y sonriente. Siempre tranquilo y satisfecho. Dígame, ¿cómo lo consigue?.

UNO: eso es porque no discuto NUNCA.

DOCTOR: ¡Anda ya…hombre…!, no será por eso.

UNO: no…no será por eso.

DOCTOR: ¿no le teme usted a nada?

UNO: sólo al “MALAMÉN”

DOCTOR: ¿Al “malamén”?, pero…¿qué es eso?

UNO: no estoy muy seguro (bajando la voz), pero siempre que oigo a alguien rezar, termina diciendo: “y líbranos del mal, amén”.

DOCTOR: Tiene usted razón. Yo también he oído decir eso muchas veces. Debe ser un mal bicho ese “malamén”. Bueno (se levanta y le tiende la mano), le veo la semana que viene.

UNO: (levantándose también y estrechando la mano del doctor) muchas gracias, doctor, hasta la semana que viene.

Sale UNO y se quedan la enfermera y el doctor.

DOCTOR: Bueno, señorita Purí, hasta la semana que viene (sale de escena)

ENFERMERA: Hasta la semana que viene doctor. (se vuelve hacia el público abriendo los brazos) y por hoy, COLORÍN COLORADO, la consulta y la función, SE HAN TERMINADO.

 

-FIN-

 

Margot/2016

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  1. La vita è molto difficile, mi más profunda enhorabuena a una figura multifacética de nuestro querido lugar de trabajo. Lo que escribe Margot es una caja de sorpresas que siempre cautiva y nos hace un poquito más humanos. Gracias por ser como eres y te doy la máxima puntuación.

    Ole tus…poemas.

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