Obras de Teatro Cómicas

REUNIÓN INESPERADA

De: Denis Vento 

Futuros Suegro y Yerno se encuentran en un Club Campestre en forma inesperada cuando cada uno quería tener un día de diversión personal.

Personajes: (4 varones y 2 mujeres)

Raúl              Futuro suegro de Damián, decide tener una aventura con su secretaria, la lleva 

Al Club Campestre “ForniCamp” a pasar el día, donde tiene un encuentro inesperado.            

Damián         Próximo para casarse con la hija de Raúl,  decide despedir su vida de soltero con una dama  

llevándola al Club Campestre “ForniCamp” a disfrutar su despedida. 

Pedro            Encargado de atender los bungalós  

Carlos           Cliente del club 

Carola           Amiga de Damián 

Martha          Amiga de Raúl 

El club de Campestre “FORNICAMP” tiene una zona exclusiva y privada con bungalós donde van las parejas a pasar un día de diversión. Pedro es el encargado de los bungalós y de todo lo que requieran los clientes. Frente a cada bungalow  hay una mesa con sus sillas para los clientes, sobre la mesa la lista del menú y una libreta para anotar el pedido del menú. En esta zona estarán 4 bungalós que irán de izquierda a derecha iniciando con el bungalow 7 seguido por el 8, 9, 10. 

Pedro.- (Saliendo del bungalow 10) Si señor enseguida le traeré su pedido. Algo raro ocurre en estos días casi nadie quiere comer cangrejos. Y el dueño nos ha pedido venderlos a como de lugar porque tenemos una gran cantidad. En fin, seguiremos ofreciéndolos 

Carlos. -(Saliendo del bungalow 7) Oiga, ¡Mozo!  ¡Mozo! 

Pedro. – Si, Señor 

Carlos. -Estoy esperando a una señorita de unos 25 años, pelo largo, va a preguntar por Carlitos. 

Pedro. –  ¡Carlitos! 

Carlos. – (Sonriendo) Así me llama de cariño,  Ud. sabe cuándo a uno lo engríen. 

Pedro. – No, No se Señor, a mi nadie me engríe. 

Carlos. – Bueno, sabrá si ha venido. 

Pedro.- No señor, nadie ha preguntado por ¡Carlitos! 

Carlos.- Rayos! (Mirando su reloj) No debe tardar en llegar 

Pedro.- ¿Desea le sirva algo? 

Carlos.-Bueno, haber sírvame…… 

Pedro.- Que le parece unos cangrejos  

Carlos.- ¡Cangrejos!¡No! Solo una gaseosa por ahora (Ingresa al bungalow) 

Pedro.- Un poco tacaño este Cliente, seguro por eso no llega su compañía. 

Ingresa Damián acompañado de una señorita, para pasar de incognito tiene puesto unos lentes oscuros, sombrero, el cuello del saco levantado. 

Damián. -(Mira a todos los lados, al ver que no hay nadie)  Mozo 

Pedro. – ¡Señor! 

Damián. – Separe un bungalow. 

Pedro.-Su nombre señor. 

Damián.-  (Habla en voz baja) Damián Contreras 

Pedro. – No le entiendo ¿Cómo dice que se llama? 

Damián.- (Voz baja y mirando a todo lado)  Damián Contreras 

Pedro. – Más fuerte por favor que no le escucho bien, ¿Me estaré poniendo sordo?   

Damián. –(Al oído)  Damián Contreras 

Pedro.-¡Ah! Muy bien, (Revisa su libreta) El bungalow 8 le ha sido asignado. Es de una habitación muy amplia, cómoda o desea esperar por uno más grande 

Damián.- No, no, está bien. ¿Cuál es? 

Pedro. – Aquí señor (le muestra el bungalow y abre la puerta) Pasen por favor.  

Carola. –(Coge de la mano a Damián) Mi Peluche amoroso puedes…. 

DamiánShh… Cállate, no me llames así. 

Carola. – ¿Por qué? Si tú eres mi Peluche, tan dulce, tan amoroso conmigo 

Damián. – Si, Si,  pero ahora no,nos pueden escuchar , nos puede ver. 

Carola. – ¿Quién nos va a ver? Si no hay nadie. 

Damián. –(Nervioso)  en cualquier momento aparece alguien y …. bueno, bueno  ¿Qué deseas? 

Carola. – En el carro he dejado mi sombrero para el sol. 

Damián. -¡Sombrero! No te preocupes iré a traerlo,  ahora entra al bungalow.  (Aparte)  Si alguien me ve aquí,sería la hecatombe. 

Carola. -¿Que dices? 

Damián. – ¡Nada! ¡Pasa! ¡Pasa! ¡Y Espérame lista que ya regreso! (la empuja haciéndola   ingresar al bungalow, Pedro también ingresa) 

Carola. – (Con un tono muy sexi) No te demores mi peluche lindo.  

Damián. – Espérame lista que ya regreso (La empuja haciéndola ingresar al bungalow. Pedro también ingresa) 

Carola.- (Desde el interior del bungalow) Mi sombrero no te olvides, mi Peluchin lindo 

Damián. – (Cierra la puerta y se queda afuera) Juro, rejuro y recontrajuro que esta es la última vez, nunca más, nunca más salgo con alguien que no sea mi mujer, mi futura mujer porque todavía no me he casado, es que muy arriesgado estar en este dilema, pero es tan hermosa esta chica que uno no puede resistirse. 

Pedro. -(Saliendo del bungalowa Damián) Todo en orden señor, aquí tiene la llave. 

Damián. –Tengo que ir a traer el sombrero, oiga esta zona esprivada 

Pedro. -Si señor, aquí nadie ingresa solo Uds. y los clientes de los otros tres bungalós. 

Damián. – Muy privado y reservado el sitio, perfecto.  

Pedro. – ¿Desearía ordenar algo? 

Damián. -Haber , creo que …… 

Pedro. – Le puedo traer unos cangrejos , los tenemos frescos 

Damián. -¡Cangrejos! Humm… no, mejor por ahora no , yo le aviso. ¿Cuál es tu nombre? 

Pedro. –  Pedro, señor 

Damián. –  Ok , (Echa llave al bungaló) ya regreso Pedro   

Pedro. –  En la mesa se encuentra la lista del menú. El Chef recomienda los cangrejos, son frescos (Le grita a Damián mientras está en camino a la salida)  

Ingresa Raúl del brazo con una jovencita, los dos llevan puesto sombrero y lentes oscuros, para no ser identificado 

Raúl. -(Mira ambos lados del escenario)  Mozo, por favor he reservado un bungaló para mí y mi sobrina 

Pedro. -Su nombre por favor 

Raúl. – (Al oído y voz baja) Raúl Buendía. 

Pedro. -Si desea esperar unos minutos le puedo dar uno en otra zona con vistas a la piscina y terraza 

Raúl. – Gracias, pero yo he pedido una …muy… intimo, algo donde nadie nos moleste, entiendes. 

Pedro. -Si señor, entiendo, entiendo. 

Raúl. – ¿Cómo te llamas? 

Pedro. – Me llamo Pedro señor y estoy a su disposición para todo lo que necesite. 

Raúl. – Bueno Pedro, ahora necesito que me digas cual es mi bungaló, no se puede estar mucho tiempo a la vista de curiosos.  

Pedro. – (Mirando su libreta y le señala el bungalow) Se le ha asignado el bungalow 9 es amplio y acogedor  

Raúl. -La tomo, (Pedro le entrega las llaves)vamos sobrina 

Martha. -(Sorprendida) Pero si no soy… 

Raúl. -Shh.. Hay que cuidar las apariencias.  

Martha. – Me voy a poner cómoda para ti mi “Tigre grgrgrgr”. Ingresan al bungalow. 

Pedro revisa las mesas y sale Raúl 

Pedro. – Pasa algo señor, algún reclamo. 

Raúl. – (Mientras echa llave al bungalow) No, esta acogedor y cómodo. Pedro esta zona es segura, me refiero a que no hay curiosos. 

Pedro. –  No señor esta zona es exclusiva para Uds., solo ingresan los inquilinos de los 4 bungalós. 

Raúl. – Gracias Pedro, quería estar seguro de la privacidad del lugar. 

Pedro. – Señor desea servirse algo. 

Raúl. – No, no, nada por ahora. 

Pedro. – La carta del menú esta sobre la mesa para que vaya eligiendo. Con permiso. Sale 

Raúl. – Es la primera vez que salgo con una joven, no pude resistirme a su belleza y juventud, desde que entró a trabajar en la oficina me quedé hechizado. Aquí nadie me podrá ver, este sitio es muy seguro, porque cuando uno es casado todo el mundo te ve. 

Raúl. – (Se sienta en la mesa frente al bungaló 9, dando la espalda por donde ingresan los personajes. Coge la lista del menú) mejor dejo mi pedido de una vez y me voy a disfrutar con mi bomboncito, a ver que tenemos.  Ingresa Pedro 

Pedro. –  Escogiendo el menú Sr., le recomiendo los cangrejos están frescos 

Raúl. – Algo afrodisiaco para que nos motive no estaría mal 

Pedro. -Le aseguro a usted que los cangrejos están frescos 

Raúl. – ¡Cangrejos! Hay que coger con las manos para comer… no, no, mejor no, las manos tengo que tener libres para…tu entiendes.  Por ahora tráeme una botella de vino que a mi sobrina le gusta mucho, mientras sigo viendo la lista. 

Pedro. -Bien señor.(Sale )  ¡Sobrina!  Jajajajaj quien va a creer que es su sobrina. Si se ve cada caso.  

Ingresa presuroso Damián va en dirección a su bungaló, se detiene en la puerta. 

Damián. – Mejor pido algo de comer y después a gozar todo el día con esa preciosura. (Se sienta en la mesa frente al bungaló 8 dándole la espalda a Raúl) 

Raúl. -A ver qué se puede pedir, algo como las Ostras, los mariscos (Revisando la carta del menú) No hay nada, pediremos otra cosa (Escribe su pedido), otra botellita de vino no está mal. 

Damián. -(Deja el sombrero de Carola sobre la mesa), que pedimos, si hubiera algo afrodisiaco para el momento nos caería muy bien, de tomar un vino. (Escribe su pedido) 

Los dos terminan a la vez su pedido y se ponen de pie para llamar a Pedro. 

Raúl y Damián. -¡Pedro! ¡Pedro!  (Los dos voltean a la vez) 

Raúl. -Ud. pri…… 

Damián. – perdón, Yo…. 

Mirándose ambos 

Damián. – (al público) mi suegro 

Raúl. – (al público) mi yerno 

Damián. – ¡Me pillaron! (Tira sobre la mesa la libreta donde anotaba el menú) 

Raúl. – ¡Me pescaron!   (Tira sobre la mesa la libreta donde anotaba el menú) 

Damián. -Que agradable sorpresa es verlo mi querido suegrito. 

Raúl. -Yernito querido que gusto el verte. (Aparte) ahora que digo de porque estoy aquí 

Damián. –  (Aparte)  ¿Cómo explico porque estoy aquí?  

Raúl. -Mi hijo político que haces aquí 

Damián. – Bueno, Yo aquí, este, este, Si, Si, aquí … y la señora Gloria como esta 

Raúl. – (finge toser)  ella… está bien gracias. 

Damián. –Que bien, dele mis saludos. 

Raúl. – (Señalando el sombrero que esta sobre la mesa)  ¿Y este sombrero? 

Damián. –(Lo coge) Un sombrero de mujer,  de quien será. ¿Es de usted? (Se lo da). 

Raúl. -(Lo recibe y lo suelta rápidamente sobre la mesa)  No, no es mío. 

Damián. -¿Quién se abra olvidado? Abra que entregárselo a Pedro. 

Raúl. – (Escucha ruido en la puerta de uno de los bungaló) Está tratando de salir 

Damián. – (Aparte) Que ni se lo ocurra salir del bungaló. Como hago para desaparecer. 

¿Va a almorzar aquí, suegrito? 

Raúl. -¿En este lugar? No, como puedes pensar eso.  

Damián. -Claro que ocurrencia la mía. Yo tampoco voy a almorzar aquí.  

Raúl. -Ingrese por una inspección para el Municipio local, algo rutinario, solo ingrese así…por ingresar.  

Damián. -Yo tenía una reunión, pero parece que no vienen. 

Raúl. -¿Con quien te ibas a reunir? 

Damián. – ¿A reunir? , si, es que,  como  pertenezco a una ONG 

Raúl. – ¿ONG de que? 

Damián. –  Bueno de, este (Mira alrededor)  de conservación del medio ambiente. 

Raúl. – (Mirando el pedido de Damián) acá veo tu pedido solo para dos personas. 

Damián. –A si, si, este, bueno si, es que solo dos nos íbamos a reunir el presidente de la ONG y Yo. 

Raúl. -¿A qué se dedica esa ONG?  

Damián. – ¡Chispas! Bueno nosotros cuidamos y protegemos el medio ambiente del más uso o degradación que causa la humanidad y sus acciones. 

Raúl. – Maravillosa labor, te daré una donación económica como apoyo (vuelven a intentar abrir puerta)  

Damián. -Gracias querido suegro. 

Raúl.- (Aparte) Como hago para expectorarlo.  

Damián. –  (Aparte)  Como me deshago de mi suegro.  

Raúl. -(Mira su reloj) Tengo que retirarme. ¿Nos vamos?  Por donde te vas.  

Damián. -(Titubeante) Bueno yo … por  ¿Y usted? 

Raúl. -Voy a la oficina, tengo un caso pendiente, los abogados no descansamos. 

Damián. -Me voy… a la ONG, salimos juntos. (Dejan el pedido del menú sobre la mesa y salen) 

 Ingresa Pedro 

Pedro. -(Los ve salir) Estos están Locos se van y dejan a las dos señoritas. (Coge los pedidos de menú que dejaron sobre la mesa) Como todo está pagado por adelantado igual serviré la comida. 

Carlos. – Mozo 

Peter. -Diga Señor  

Carlos. –  Habrá venido una Señorita a preguntar por Carlitos.  

Pedro. –¡Carlitos!  ¡Carlitos! No señor 

Carlos. –  (mirando su reloj) Como juegan con uno. Esperare un rato más.( Ingresa al bungaló) 

Pedro. -Que tal chasco le han dan a este tipo, Creo que igual le van a dar a estas dos señoritas.  

Sale Pedro Ingresa Damián apurado y con el saco en la mano. 

Damián. – Al fin se fue mi suegro. Por poco y me pesca. Y el pedido (Buscando en cada mesa) hare otro porque la pobre estará con hambre (Se sienta en la mesa del bungalow 10 dando la espalda por donde ingresan al escenario) 

Ingresa Raúl 

Raúl. – (sin ver a Damián) Me bajé en la esquina y pude eludirlo. (Se sienta en su mesa frente al bungalow 8, busca el pedido, al no encontrar coge la carta del menú) Seguro ya estará con hambre mi sobrinita, por eso trata de abrir la puerta, hare otro pedido y de ahí a disfrutar el día.  

Damián. -(Escogiendo el menú)  Pescado con arroz 

Raúl. –Pollo a la parmesana 

Damián. -Conchas a la parmesana  

Raúl. -Pescado a la napolitana. ( Al escribir toca con la mano el florero que esta encima de la mesa, cae al suelo al sentir el ruido Raúl y Damián se levanta y se encuentran cara a cara) 

Damián. –  ¡Oh! 

Raúl. -¡Mi yerno! 

Damián. -¡Mi suegro! 

Raúl. – No te ibas a la ONG 

Damián. -No se iba a la oficina suegrito. 

Raúl. – (Tartamudeando) sí, claro, la oficina, pasa que me acorde que tengo que dejar una nota al encargado de este hotel, digo de este Club. 

Damián.-(Aparte) Me huele a cuento todo lo que dice. (Guarda en su bolsillo el pedido que estaba escribiendo) 

Raúl. – (Aparte) ¿Me estará espiando? (Guarda en su bolsillo el pedido de menú) Pensé que estabas…. 

Damián.- No, se canceló todo, he regresado para comer como todo está pagado no se puede perder. ¿Y Usted Suegro? 

Raúl. -Yo también comerá, ya me dio hambre. Buen apetito (Se va) 

Damián. – ¿Se va usted? 

Raúl. –Voy al comedor. 

Damián. – Yo comeré aquí, aire fresco.  

Peter. – (Entrando con unos platos) sírvanse señores. 

Damián. -(Bajo a Pedro) No tenías que traer nada todavía. 

Raúl. –(A Pedro) Todavía no animal. 

Pedro. –  Pero señores, yo solo… 

Damián. – (A Raúl, señalando la comida sobre la mesa) Ya que Pedro se nos adelantó, le parece si comemos aquí, mi querido suegro. 

Raúl. -Estoy de acuerdo contigo mi querido yerno.  

Peter. – Pongo los cubiertos para las señoritas.  

Damián. -No, no, no, que señoritas. 

Raúl. – No, no, solo los dos 

Pedro. – Esta bien,  voy a traer los otros platos. (Sale) Vienen acompañados y comen solos.  

Raúl. –Estoy contento por haberte encontrado.  

Damián. – Para mí también es una gran emoción encontrarnos y compartir la mesa con mi adorable suegro. 

Raúl.- Yo rogaba poder encontrarte.  

Damián. -Querido suegro. (Los dos se abrazan, se escucha golpes a la puerta del bungalow 8) 

Raúl. – (Aparte)  Del bungalow 8 tratan de abrir la puerta (Se escucha golpes del bungalow 9) 

Damián. – (Aparte) Del bungalow 9 quieren abrir la puerta. (Los dos miran la puerta de los bungalós, se miran, vuelven a mirar la puerta) 

Raúl. – Seguro tratan de  llamar a Pedro.  

Damián. -Si, es lo más probable.  

Raúl. – La primera vez que vengo a este lugar. 

Damián.-Yo también es la primera vez y será la última, no me gusta mucho este sitio. (Golpean la puerta del bungalow 8, pero con más insistencia)   (Aparte) Parece que está desesperada. 

Raúl. – A mí tampoco me gusta este sitio, las referencias que tengo no son muy buenas. (Las dos puertas son golpeadas con más fuerza) 

Damián. –(Trata de aparentar no dar importancia )Mi querido suegro y vio el clásico de futbol ayer, que tal partidazo. 

Raúl. – No pude verlo, estaba en una reunión de trabajo.  

Damián. -Fue un partidazo de esos que hace tiempo no se dan. (Tratan de abrir el bungalow 8) 

Raúl. –  ¿Cuál partido? (Ve que intenta abrir la puerta del bungalow 9) ¡oh, No! 

 (Los dos corren hacia la puerta de sus bungalós, con las manos detrás de sus espaldas cogen las manijas de la puerta)¿Y cómo acabo el partido? 

Damián. -¿Qué partido? 

Raúl. -(Hace fuerza para mantener cerrada la puerta) el Clásico que jugaron ayer.  

Damián. –   Ah , el clásico , fue un empate. 

Pedro. – (Ingresa con el resto del pedido) servidos señores 

Damián. – (Aparte) Ahora como me muevo de aquí.  

Raúl. – (Aparte) Si suelto la puerta va a seguir tratando de abrirla. 

Pedro. -Pueden sentarse.  

Raúl. -Gracias Pedro, tu primero querido yerno  

Damián. –No, no, Por favor después de usted querido suegro 

Raúl. -Basta de tantos “queridos”. 

Damián. –Completamente de acuerdo mi querido suegro.  

Raúl. –  Sentémonos. 

Damián. – (Se dirige hacia la mesa) Porque tantos cubiertos si somos dos. 

Raúl.- Claro, Claro, ya te habíamos dicho que solo somos dos. 

Damián. -Solo los dos mi suegro y yo, nadie mas  

Pedro.- Pero,  las se…. 

Damián.-  No, No, No,  retire los demás cubiertos. (Pedro retira los cubiertos) 

Raúl. -Ahora si sentemos.  

Damián. – Por ahora me librado de un escándalo. 

Raúl. – (Aparte) Ojalá se tranquilice y no haga más bulla esta niña.(A Damián) Parece que sirven bien aquí. 

Damián. – Unos amigos me recomendaron pues me dicen que cocinan muy bien. (Se escucha golpes en ambos bungalós.). Oh no otra vez. . 

Raúl. –  (Coge un vaso para servirse una gaseosa, al escuchar los golpes se le cae el vaso mojándose con la gaseosa que se había servido.) 

Damián. -Que le paso Suegro. 

Raúl. –  Nada, que se resbalo. 

Damián. – (Aparte) La pobre tendrá hambre, como le envió comida.  

Raúl.- (Aparte) Estará con hambre le enviare algo de comida. (Coge un plato para poner un trozo de carne, se le adelanta Damián que coge carne y se sirve, quedando Raúl con el plato vacío entre las manos. (Aparte mostrando el plato) Me quede sin nada. 

Damián. – (Le sirve arroz) algo le calmara el hambre 

Raúl. –  (Sirve arroz y al no haber carnes, pone unas papas) No se llenará, pero le calmará el hambre. 

Damián. –  ¿Algo de beber? ¡Vino! (Al mismo tiempo ambos quieren coger la botella de vino, de modo que las manos de ambos están sobre la botella de vino) Le sirvo mi querido Suegro. 

Raúl. – No, yo te sirvo  

Damián. – (Jalando a su lado la botella y la mano de Raúl)  Permítame, yo sirvo 

Raúl. – Que no, déjame yo sirvo (dos o tres veces más están en ese juego) 

Damián. – (Al final de un jalón toma la botella)  Querido suegro yo sirvo. (Coge la botella y sirve los vasos)  

Raúl. – (Mira el vaso y el plato) No es mucho, pero servirá para mitigar el hambre.  

Damián. –  (A Pedro)  lleva este plato al bungalow 8 (dándole la llave) cierras y me la 

devuelves  (Pedro va al bungalow 8 ingresa) 

Pedro. – (Al salir después de echar llave a la puerta se guarda la llave en el bolsillo y le dice a Damián) señor, la señorita esta furiosa, me tiro todo el vino. 

Damián. – No le ha gustado la comida 

Pedro. – No, señor no es eso, está muy molesta, enojada y lo único que la señorita quiere es hablar con Ud. 

Raúl. – (lleva a un costado a Pedro, le da un billete y una llave) toma por la molestia, lleva esto al bungalow 9  (Le da la llave)Y me devuelves. 

Pedro. – (Aparte) Acá vamos otra vez. (Entrando  al bungalow 9)  

Damián. – Se ve una comida deliciosa, no le parece mi querido suegro. 

Raúl. – ¡Si, muy deliciosa! (Aparte) Ojalá le guste lo que envíe.  (Se oye un gritos y ruido en el bungalow 9 , Pedro sale corriendo y echa llave a la puerta, la guarda en su bolsillo, se limpia la ropa pues le habían tirado todo el plato de comida y el vino) 

Pedro. – Esta mujer es una fiera. Quien me manda hacer estos encargos de este par de pillos. 

Raúl. – ¿Que paso?  

Pedro. – (A Raúl) ¿Cómo que paso? No ve, me ha tirado toda la comida y el vino, dice que si no va Ud. va a destrozar el bungalow. 

Raúl. – (Aparte) Qué puedo hacer sin que se dé cuenta mi yerno. ¿Qué hago? ¿Nada? Lo único que me queda es fugarme. (A Pedro)  ¿Dices que ha preguntan por mí? 

Pedro. – Si señor, la señorita esta muy furiosa. Tuve que salir corriendo sino no salgo vivo.(Entrega las llaves a cada uno )Con permiso voy a cambiarme. 

Raúl. – Querido yerno vas a tener que discúlpame, pero me tengo que ir a ver un cliente.  

Damián. – Vaya Ud. mi querido suegro. . 

Raúl. – Reunirme contigo ha sido muy grato.  

Damián. – Para mí también suegrito,  será motivo para hacerlo más frecuentemente. 

Raúl. – Seguro, seguro, bueno tengo que irme, nos vemos (Sale)  

Damián. – Pensé que nunca se iba a ir, pero puede volver, lo mejor será irnos a otro lugar. (Desde el bungalow 8 se escucha que lo llaman: Damián, Damián) 

Damián. – Tranquila preciosa, voy a traer el carro para irnos a comer a otro restaurant.  

Carola. –(Se escucha golpes de puerta y gritan)  Abre la puerta Damián, abre la puerta.. 

Damián. – No te irrites pichoncito mío, ahorita regreso por ti. (Sale) 

Carola. – Idiota, lo que quiero es salir, no quiero ir a ningún lado, me la vas a pagar.  

Carlos. – (Sale del bungalow al no ver a nadie) Caramba no hay nadie,  mi chica creo que me dejo plantado, (Ingresando Raúl) Ahí viene alguien será mejor entrar. (Ingresa a su bungalow)  

Raúl. – (Ingresa cautelosamente, mira por todo lado), que bien ya se fue mi yerno. Me llevaba la llave del bungalow se iba a quedar encerrada la pobre y sin comer.  

Carola. – Damián, Damián 

Raúl. – ¡Que cosa! ¡Damián! Llaman a mi futuro yerno (Se acerca silenciosamente al bungalow 8) 

Carola. –  Oigo tus pasos Damián, no te hagas al desentendido y abre inmediatamente la puerta. 

Raúl. – Una mujer, me hare  pasar por Damián,  si mi amor, soy yo tu adorado. 

Carola. – Esta no es la forma de tratar a una mujer a quien dices que amas.  

Raúl. – Así que tiene un amorío el inmoral de mi yerno, un sinvergüenza había resultado y estando a vísperas de casarse. Pero esto no se va a quedar así. Ya vera, ya vera (Se dirige al bungalow 9) vamos a abrirle la puerta a esta niña. 

Damián. – (Ingresa apurado va hacia su bungalow a tratar de abrir la puerta, sin darse cuenta de que Raúl también está intentando abrir el otro Bungalow)  

Raúl. – (Tratando de abrir el bungalow 9) Que pasa, no abre, seguro se ha trabado. 

Damián. – (También trata de abrir su bungalow, pero no puede, revisa la llave) Es la del 9, Pedro me dio la llave equivocada.  

Raúl. – (Sigue tratando de abrir) no te preocupes pimpollo ya abro.  

Damián. – (Al escuchar la voz de Raúl) Que cosa mi suegro con un pimpollo, viejo verde, mañoso, lujurioso,  (tose fuertemente) Hum, Hum 

Raúl. – ¿Quién tose así? (Al mirar hacia donde viene el ruido) 

Damián. –Hola mi querido suegrito.  

Raúl. –  (Aparte) Me pesco, ahora vera, (A Damián) suegro de Ud. ya no lo soy.  

Damián. – ¿Qué dice? 

Raúl. – A ver dígame, quien es esa mujer que esta ahí (señalando al bungalow 8), me resultaste un sinvergüenza.  

Damián. – ¿De qué de habla? ¿Qué mujer? 

Raúl. – No puedes negarte los hechos son evidentes te he pescado infraganti.  

Damián. – Así, ya vera lo que voy a hacer.  

Raúl.-  Y qué es lo que vas a hacer. 

Damián. – (Señalando el bungalow 9) le contare a su mujer del “pimpollo” que está ahí. 

Raúl.-  ¿Ja, Ja, Ja, ¿crees que tengo miedo de lo que digas? 

Damián. – Miedo a mí no, a la Sra. Gloria. 

Raúl. –  Mi conciencia está limpia. 

Damián. – Así  (señalando el bungalow 9) y quien es el “Pimpollo” que está en bungalow. 

Raúl.- Nadie, nadie,  no la conozco 

Damián. – A no la conoce, entonces no le va importa que veamos quién es  aquí tengo la llave para poder abrir la puerta y averiguar de quien se trata. 

Raúl. – Pe,pepe pero ¿ Como? 

Damián. –  (Mostrando la llave) Por error Pedro dio las llaves equivocadas, veamos de quien es el “Pimpollo” que está ahí adentro.  

Raúl. –  Espera, espera 

Damián. – ¿Qué pasa ahora?  

Raúl. –  Mira mi futuro yernito, hagamos que no nos hemos visto y que nunca paso nada. 

Damián. – Bueno, yo hasta ahora no he visto nada, así que no se nada. 

Raúl. – Creo que nos vamos a llevar bien.  

Damián. -Raulito 

Raúl.- Damiancito  (Se abrazan) 

Damián. –  Que tal es el pimpollo, bonita. 

Raúl. – Es mi nueva secretaria. Y…. (Señalando con la cabeza el bungalow 8) 

Damián. -Es mi abogada.   Ingresa Pedro 

Raúl. – Yo me muero de hambre, comemos algo, pero en el comedor y después nos vamos a casa. ¿Qué dices? 

Damián. – Completamente de acuerdo. (Antes de ir al comedor) 

Raúl. –  Pedro por favor nos envías un vino. 

Pedro. – Si señor, perdón y las señoritas. 

Damián. –  Toma la llave, (Al oído) le dices que tuve que salir urgente.  

Raúl. – Pedro toma la llave, (Aparte) ábrele y le dices que tuve una emergencia por eso me fui. 

Pedro. – Si señor. (Moviendo la cabeza) El colmo pobres muchachas.(Se dirige abrir el bungalow 8) 

Carlos. –  (Sale de su bungalow) Pedro, me voy a retirar, la persona a quien esperaba me ha dejado plantado. 

Pedro. – (Abre el bungalow 8 al salir Carola)  

Carola. – Donde esta ese desgraciado… (Mira a los costados y ve Carlos) ¡Carlos! 

Carlos. – ¡Carola! 

Carola. – ¿Qué haces aquí? 

Carlos. – Eso es lo que me pregunto también. ¿Qué haces aquí? 

Pedro. – ¿Se conocen? 

Carola. – Es mi enamorado, ahora mi ex – enamorado. (Enfrentándolo)¿Con quién estas? Desgraciado, mentiroso, tramposo.  

Carlos. –  Y tú, no te hagas la santa, ¿Qué haces en este lugar? , no me vas a decir que has venido a repartir estampitas, ¿Con quién has venido? 

Pedro. – (Abre el bungalow 9)  Sale Martha 

Martha. – Ya era hora, (Sale empujando a Pedro) ¿Dónde está ese infeliz? (Al mirar al costado)  ¡Carlos!  

Carlos. – ¡Mi Mujer! 

Carola. – ¿Y quién es ella? 

Martha. – Como que quien es ella, ¡Yo soy su mujer! 

Carola. – ¡Su mujer! Él me dijo que era divorciado,  que estaba enamorado de mí, y mira donde lo vengo a encontrar, miserable, infeliz y le lanza una bofetada. 

Martha. – (Carlos)  Así que ¡Divorciado! Pues desde este momento ya lo está. Falso, hipócrita, perverso, ruin.(Lo persigue dando golpes con su cartera, Carola también se une y lo persigue para pegarle con una silla, dan dos vueltas por el escenario y luego salen )   

(Damián y Raúl que se habían quedado en una esquina del escenario mirando todo el desenlace) 

Damián. – Mi querido suegro, ha visto, como puede haber tipos así que engañan a su mujer. 

Raúl. – Una joyita resulto ese tipo, merecida la paliza que recibió, bueno mi querido yerno vamos a comer y de ahí nos vamos a casa. 

Damián. – Vamos mí querido suegrito.  (Salen) 

Pedro. – (Que se queda solo en el escenario) ¡Hay cada sinvergüenza! (Sale) 

FIN

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